El crecimiento del comercio electrónico y de las compras internacionales facilitó el acceso de los consumidores argentinos a productos del exterior, pero también dejó al descubierto serias falencias en materia de control y seguridad, especialmente cuando se trata de artículos destinados a niños y niñas.
En este marco, la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) emitió una advertencia pública tras detectar la venta en plataformas digitales locales de juguetes considerados peligrosos, que ya fueron retirados del mercado en otros países por representar riesgos para la salud infantil.
De acuerdo con la entidad, se trata de productos que cuentan con antecedentes oficiales de retiro dispuestos por la Consumer Product Safety Commission (CPSC), el organismo de Estados Unidos encargado de supervisar la seguridad de los bienes de consumo. Estos juguetes fueron catalogados como inseguros debido a la presencia de sustancias químicas prohibidas, fallas de diseño o componentes que pueden provocar asfixia e incluso poner en riesgo la vida.
Entre los casos señalados se encuentra un disfraz infantil retirado del mercado en diciembre de 2025, luego de comprobarse que contenía ftalatos prohibidos, sustancias vinculadas a efectos negativos en el desarrollo infantil y especialmente peligrosas en caso de ingestión. A pesar de ello, el producto continúa ofreciéndose en la Argentina bajo la modalidad de compra internacional, sin advertencias claras para los consumidores.
La CAIJ también advirtió sobre la comercialización del Silver Lining Cloud Activity Gym, de la marca Skip Hop, un artículo retirado en Estados Unidos, Canadá y México tras detectarse el desprendimiento de piezas pequeñas. Según informó la CPSC, se registraron al menos 12 casos de niños que se llevaron estas partes a la boca, generando un serio riesgo de asfixia.
Otro de los juguetes identificados es el Conjunto de Muñecas Unicornio y Princesa Bettina, que coincide con un producto retirado del mercado estadounidense por el peligro extremo que representa la ingestión de baterías tipo botón. Este tipo de pilas puede causar lesiones internas graves en pocas horas y constituye uno de los riesgos más severos para la infancia.
A la lista se suma el Zippee Silicone Activity Toy, retirado en noviembre de 2025 tras comprobarse que su diseño permite que partes del juguete alcancen el fondo de la garganta, incumpliendo los estándares obligatorios de seguridad y con riesgo de asfixia o muerte.
Desde la Cámara alertaron que estos productos ingresan al país sin controles previos en frontera ni certificaciones locales visibles. “En la compra online no existe la obligatoriedad de exhibir el marcado de conformidad con los certificados de seguridad y, además, no hay una fiscalización efectiva. Un juguete retirado del mercado en otro país no debería llegar a manos de una familia argentina”, expresó el presidente de la CAIJ, el Dr. Matías Furió.
Ante esta situación, la entidad recomendó a madres, padres y cuidadores extremar los recaudos al adquirir juguetes por internet, especialmente en compras internacionales. Sugirieron verificar si los productos cuentan con antecedentes de retiro en otros mercados, desconfiar de artículos sin información clara sobre su origen o certificación y optar por comercios formales y habilitados.
Finalmente, la CAIJ destacó que los juguetes fabricados en la Argentina cumplen con las normas vigentes, cuentan con certificaciones y trazabilidad, y son producidos por pequeñas y medianas empresas nacionales que generan empleo y trabajan bajo estándares de calidad y seguridad. Además, reclamó a las autoridades una fiscalización más efectiva del comercio electrónico, la exigencia del marcado de conformidad en todas las publicaciones, la creación de canales ágiles para denunciar y retirar productos inseguros, y reglas claras que protejan a la infancia y aseguren una competencia leal en el mercado.
