Este jueves 26 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino, una fecha clave para concientizar a las mujeres sobre la importancia de la prevención y el diagnóstico temprano de esta enfermedad. A nivel global, se trata del cuarto cáncer más frecuente en mujeres. En San Juan, durante 2023 se registraron cerca de 48 casos, de los cuales aproximadamente un 45% fueron detectados en etapas avanzadas, lo que refuerza la necesidad de controles periódicos.
El Sol de San Juan dialogó con Cecilia Pascual, médica tocoginecóloga y sexóloga clínica, sobre el cáncer de cuello uterino. “El cáncer de cuello uterino es un tumor que se origina en el cuello del útero y está causado en más del 95% de los casos por la infección persistente por el Virus del Papiloma Humano (VPH)” afirmó.
En esta línea destacó “a pesar de ser una enfermedad altamente prevenible, continúa siendo un problema de salud pública relevante, principalmente debido a desigualdades en el acceso a controles ginecológicos, vacunación y diagnóstico precoz. Contamos con estrategias de prevención primaria como la vacunación contra el VPH, y de prevención secundaria como los controles ginecológicos periódicos (PAP y test de VPH)”.
Además, la especialista explicó que “el uso de preservativo forma parte de las estrategias de cuidado de la salud sexual”.
Principales factores de riesgo del cáncer de cuello uterino
En este marco, Cecilia Pascual subrayó que el principal factor de riesgo del cáncer del cuello uterino “es la infección persistente por VPH de alto riesgo”.
También influye:
- Inicio temprano de relaciones sexuales
- Múltiples parejas sexuales
- Tabaquismo
- Inmunosupresión
- Falta de controles
En este contexto, la médica expresó a qué edad deberían comenzar los controles ginecológicos las mujeres. “En Argentina se recomienda iniciar el tamizaje a partir de los 25 años. En estrategias de salud pública y también guías indican a partir de los 21 años o posterior a 1-3 años del inicio de la actividad sexual”.
Controles y detección del cáncer de cuello uterino
En esta línea destacó “cuando se detecta a tiempo, la tasa de curación supera el 90%”.
Con los controles médicos en los últimos años Cecilia explicó “Durante la pandemia se observó una disminución significativa de los controles. Si bien hubo recuperación, muchas mujeres aún no han retomado controles regulares“.
Por otro lado, describió lo que ocurre cuando el cáncer de cuello de útero se detecta en etapas avanzadas. “Los tratamientos son más complejos, disminuye la supervivencia y aumenta el impacto en la calidad de vida de las personas que viven con esta enfermedad”.
Situación actual en San Juan
En San Juan se registraron cerca de 48 casos en 2023, con aproximadamente un 45% en etapas avanzadas. “No se observan mejoras significativas en la detección temprana y se registran casos en mujeres más jóvenes”, afirmó.
En este contexto, el Hospital Rawson impulsa en 2026 campañas activas de prevención y detección precoz. “El cáncer de cuello uterino es uno de los ejemplos más claros de una enfermedad que podemos prevenir, detectar a tiempo y tratar de forma efectiva”, comentó.
A su vez, destacó “contamos con vacunas seguras, herramientas accesibles como el PAP y el test de VPH, y tiempo para actuar. Sin embargo, muchas mujeres aún llegan tarde. Cada control es una oportunidad de cuidado y puede marcar una diferencia”.
Cecilia Pascual finalizó “las campañas activas son clave para mejorar el acceso, pero el cambio real ocurre cuando logramos sostener los controles en el tiempo. Prevenir es una decisión que puede salvar vidas”.
