Un aberrante caso investigado por el área de ANIVI sacudió a la provincia de San Juan y culminó con una sentencia ejemplar. En el marco de una audiencia de control, la Justicia dictó una condena de 10 años de prisión de cumplimiento efectivo para una mujer hallada culpables de someter a su propia hija a un calvario de explotación sexual y violencia física durante gran parte de su infancia.
Años de horror: el desgarrador relato de la investigación
De acuerdo con los datos expuestos por el Ministerio Público Fiscal, la red de explotación sistemática comenzó cuando la víctima apenas tenía 7 años de edad y se extendió de manera implacable hasta que cumplió los 13.
La pesquisa determinó que la acusada permitía y facilitaba el ingreso de distintos hombres al domicilio particular para que abusaran de la menor. A cambio de estos aberrantes actos, la madre percibía dinero en efectivo o sustancias estupefacientes, según reveló el expediente judicial.
Paralelamente, los investigadores comprobaron que la imputada ejercía una marcada violencia física sobre la niña. El último episodio de agresión registrado ocurrió en el interior de una vivienda ubicada en el departamento Rawson, cuando la víctima ya tenía 13 años.
Juicio abreviado y prisión preventiva
Durante la audiencia decisiva, la jueza Gloria Verónica Chicón avaló el acuerdo de juicio abreviado alcanzado por las partes. De este modo, declaró la responsabilidad penal de la mujer y le impuso la pena máxima efectiva, ordenando su alojamiento inmediato en el Servicio Penitenciario Provincial bajo la modalidad de prisión preventiva hasta que el fallo quede firme.
El éxito de la instrucción judicial fue resaltado por las autoridades, destacando la labor del equipo fiscal encabezado por el Dr. Roberto Mallea, junto a los ayudantes fiscales Guadalupe Ferrari y Benjamín Spatzer, con la colaboración de Analía Di Lernia y Nicolás Lozano, cuyo trabajo permitió blindar las pruebas necesarias para condenar este grave delito contra los derechos de la niñez.









