La alarma volvió a encenderse en el corazón administrativo de la provincia. Por segunda vez en apenas cinco días, el Centro Cívico de San Juan debió ser evacuado de urgencia este martes tras confirmarse un nuevo caso de intimidación pública que alteró por completo el funcionamiento del complejo gubernamental.
A diferencia del hecho registrado el pasado jueves —el cual se originó mediante una comunicación al 911 desde una línea con prefijo de Buenos Aires (011)—, en esta ocasión la advertencia fue de carácter físico. Un empleado encontró un manuscrito en las instalaciones sanitarias del cuarto piso con la escalofriante frase: “Hay una bomba. Voy a volar todo”.
Desalojo preventivo y suspensión de un congreso clave
Ante el hallazgo del mensaje, la Policía de San Juan y las fuerzas de seguridad activaron inmediatamente el protocolo de emergencia. La evacuación total del inmueble interrumpió, entre otras actividades oficiales, el desarrollo del I Congreso de Cibercrimen, Ciberdefensa e Inteligencia Artificial, que se llevaba a cabo en el auditorio Eloy Camus con amplia concurrencia de público y especialistas.
Intervención judicial: La UFI Genérica tomó el control de la causa para coordinar las pericias caligráficas, la revisión de cámaras de seguridad internas y el rastreo de sospechosos.
Sin imputados: Hasta el momento, las autoridades no han podido identificar a los autores materiales ni del mensaje en el baño ni de la llamada telefónica previa.
Crece la preocupación por la seguidilla de falsas alarmas
La reiteración de estos episodios en un intervalo tan corto encendió las luces de alerta en los organismos de control. Hacía más de un año que el edificio no registraba amedrentamientos de esta índole. Desde la justicia recordaron que este tipo de maniobras constituyen un delito grave y que, en antecedentes previos, los responsables terminaron procesados en causas penales por infundir temor público y movilizar recursos del Estado en vano.










