Una oficial de la Policía Federal Argentina, identificada como Jésica Janet Britez, resultó herida tras enfrentarse a balazos con un grupo de delincuentes que intentaron robar el vehículo de su padre en la localidad de Ciudad Evita. A pesar de haber recibido un disparo, la oficial se encuentra fuera de peligro.
El hecho ocurrió este miércoles alrededor de las 18 horas, en la esquina de las calles Eva Duarte y El Cóndor. El padre de la oficial, de 61 años, esperaba una grúa debido a un desperfecto mecánico en su Fiat Argo, cuando fue abordado por al menos cuatro individuos a bordo de un vehículo blanco.
Britez, que se encontraba en el lugar, identificó la situación y actuó rápidamente: dio la voz de alto y extrajo su arma reglamentaria, una Bersa Thunder. Se produjo un intenso intercambio de disparos, durante el cual la oficial fue alcanzada por un proyectil en la zona intercostal derecha.
“Ay, pá, llamá que me dieron”, alcanzó a decirle a su padre, según relataron testigos del hecho. La oficial fue trasladada de inmediato al hospital Churruca, donde permanece internada y fuera de peligro.
En el interior del vehículo se encontraba el hijo de Britez, un niño de 9 años, quien presenció el dramático episodio. “Dios estuvo ahí y los cuidó”, comentó un vecino y amigo de la familia, que llegó minutos después del ataque.
La policía investiga si uno de los presuntos delincuentes, un joven de 18 años identificado como D.S., es el mismo que ingresó herido de bala en un hospital de Monte Grande. Todo indica que habría sido abandonado por sus cómplices tras el tiroteo.
El hecho generó gran preocupación entre los vecinos de Ciudad Evita, quienes vienen alertando sobre el incremento de hechos delictivos en la zona. “Ciudad Evita se ha vuelto un punto estratégico para los delincuentes por sus múltiples vías de escape”, expresó uno de los residentes.
Las autoridades continúan con la investigación para dar con los demás implicados en el violento intento de robo.








