Es difícil que las recetas de este plato de origen italiano no se ganen inmediatamente el corazón de un comensal. La lasaña tiene capas de pasta, salsas y rellenos diversos, como de queso y carne o vegetales, que se cocina al horno y conquista a cualquiera que se atreva a probarla.
La lasaña, además, entra primero por los ojos. Su estructura crujiente y dorada por arriba, cremosa por dentro, donde se mezclan los sabores y las texturas, la vuelven imbatible para los paladares de todas las edades.
Por tratarse de una preparación que rinde varias porciones, la lasaña está asociada al menú familiar. Además, puede cocinarse con antelación para disfrutar de un evento con invitados en el hogar. Se deja lista previamente y se calienta unos minutos cuando todos se sientan en la mesa.
De Europa al Mundo
Si bien es muy popular en el continente americano, la lasaña tiene sus orígenes en Europa. Hay una parte de este plato que encuentra anclaje en Grecia, pues la palabra “lasaña” proviene del griego “leganon”, una mezcla de harina y agua cocida en capas.
Sin embargo, la versión que hoy se consume en cualquier restaurante tiene raíces italianas. De hecho, la lasaña moderna comenzó a tomar forma en la región de Emilia-Romaña durante la Edad Media. Con el pasar de los siglos, evolucionó con nuevas versiones.

Además, es una opción flexible. Si bien la base es de pasta (harina, agua, huevos), el relleno se puede lograr con infinitas combinaciones: con o sin carne, de cortes rojos blandos o, incluso, de carne blanca; con o sin huevo duro y verduras. Todo le queda bien.
Y la salsa conecta todos los sabores. De tomate, blanca o bechamel, cualquier encaja. El toque de gloria se lo da el queso muzzarella, el preferido, pero un cremoso también va muy bien. Lo más audaces incorporan provolone para darle un gustito extra.
Receta de lasaña de carne
Para pensar la receta de la lasaña es importante contar con todos los ingredientes a la vista y el molde elegido. En general, se utiliza uno de vidrio con paredes de al menos 5 a 8 centímetros de profundidad.
Para el relleno o la boloñesa se necesitan unos 500 gramos de algún corte de carne vacuna blando. También puede ser medio kilo de cerdo o pollo. A ese ingrediente clave se le agregan dos morrones rojos, dos zanahorias, dos dientes de ajo, dos cebollas grandes y, a elección, 100 gramos de panceta.
La salsa se prepara con una taza de tomate natural, otros tres cuartos de taza con 250 ml de vino blanco y al menos cuatro cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra. Un poco de orégano y otras hierbas provenzales; sal y pimienta a gusto.
Al armar la lasaña, tener a mano las 12 láminas. Armar la estructura del relleno: una primera capa con la lámina de pasta, la carne, los vegetales salteados con las especias y la salsa bechamel. Se puede intercalar con algún “piso” que tenga salsa de tomate.
Para finalizar y gratinar la lasaña, colocar en el “techo” unos 100 gramos del queso preferido para gratinar en el horno y darle el toque final.

Ingredientes de la lasaña de vegetales
- 300 gramos de queso cremoso o muzzarella
- Dos berenjenas o zapallitos cortados en cubos
- Un diente de ajo picado
- Dos cebollas blancas en corte pluma
- Un morrón picado
- Un cuarto de champiñones fileteados
- Cuatro tomates rojos
- Un cuarto de taza de aceite
- Dos tazas de salsa de tomate
- Un cuarto de taza de crema de leche
- 12 láminas de lasaña
Receta de la lasaña de vegetales
- En una sartén, saltear el ajo y la cebolla en un poco de aceite. Añadir las berenjenas, el morrón y los champiñones y cocinar durante 5 minutos. Sumar los tomates y darle 5 minutos más a la cocción que formará parte del relleno.
- En una fuente de vidrio con profundidad y apta para horno proceder a armar la estructura de la lasaña.
- Colocar una capa de salsa de tomate y unas gotas de crema, otra con cuatro láminas de lasaña, completar con parte de las verduras y agregar el queso en cubos. Repetir varios pisos hasta llegar al tope de la fuente y terminar con queso para que se gratine.
- Tener el horno precalentado y cocinar a 180 °C hasta que la lasaña esté bien caliente y burbujeante.









