Con la llegada de la Nochebuena y las compras de último momento, miles de personas intensifican el uso del comercio electrónico, un escenario que en 2025 volvió a ser aprovechado por los ciberdelincuentes. Especialistas en seguridad informática advirtieron sobre una fuerte escalada de estafas digitales, potenciadas por el uso de inteligencia artificial y automatización, que las vuelve más creíbles y difíciles de detectar.
Estudios recientes revelaron que en solo dos semanas se identificaron más de 33.500 correos de phishing con temática navideña y alrededor de 10.000 anuncios falsos por día en redes sociales. En todo 2025, los intentos de fraude dirigidos a compradores online superaron los 6,4 millones.
A diferencia de años anteriores, los mensajes fraudulentos ya no presentan errores evidentes. Los correos y sitios falsos replican con precisión la estética de grandes marcas y, en muchos casos, incorporan asistentes virtuales con IA que simulan atención al cliente en tiempo real. Desde la empresa Check Point señalaron que estas campañas se intensifican entre el Black Friday y Navidad, período en el que aparecen dominios vinculados a supuestas promociones festivas.
Una de las maniobras más efectivas sigue siendo el fraude vinculado a entregas. A través de SMS o WhatsApp, los delincuentes envían alertas sobre paquetes retenidos o envíos fallidos. Al ingresar al enlace, la víctima es redirigida a un sitio clonado que busca robar datos personales o financieros. Este tipo de estafa creció un 100% entre noviembre y diciembre respecto del año pasado.
También se multiplicaron las tiendas online falsas que promocionan “ofertas imperdibles” y los sorteos engañosos en redes sociales, donde perfiles clonados de marcas reconocidas anuncian premios y luego solicitan un pago por envío. La mayoría de estas cuentas fueron creadas recientemente, un detalle clave para detectar el engaño.
Según datos de Kaspersky, entre enero y octubre se bloquearon más de 6,3 millones de intentos de phishing, muchos de ellos imitando tiendas, bancos y plataformas de pago. Además, se registraron numerosos ataques que suplantaban servicios de streaming, videojuegos y mensajería, aprovechando que los usuarios suelen tener métodos de pago asociados.
Los especialistas advirtieron que el riesgo no termina con una compra fallida: la información robada puede ser utilizada para nuevos fraudes, accesos a otras cuentas o ventas ilegales de datos. Por eso recomiendan extremar precauciones, verificar siempre las direcciones web, evitar enlaces inesperados y desconfiar de mensajes que apelen a la urgencia o a premios sorpresivos.









