El precio de la carne vacuna en Argentina registró durante febrero un aumento de entre el 11% y el 12%, de acuerdo con lo señalado por el empresario del sector cárnico Sebastián Parra. No obstante, en las últimas semanas el mercado comenzó a mostrar cierta estabilidad, impulsada principalmente por la disminución en el consumo interno.
En declaraciones a Radio Mil20, Parra explicó que la suba se concentró durante el segundo mes del año y estuvo vinculada a factores estructurales del mercado ganadero, especialmente a la menor disponibilidad de hacienda.
“El aumento en febrero rondó entre el 11% y el 12%, considerando únicamente ese mes”, precisó el referente del rubro.
Menor stock ganadero en Argentina
Uno de los factores clave que impacta en el valor de la carne es la reducción del stock de ganado en el país. Según explicó Parra, en 2006 Argentina contaba con cerca de 60 millones de cabezas, mientras que en la actualidad el número se ubica alrededor de los 50 millones.
Esta caída se fue produciendo a lo largo de los años por distintas decisiones productivas y económicas que llevaron a muchos productores a reducir sus rodeos.
“Hoy tenemos menos animales y más población, por lo que la oferta se vuelve más limitada para cubrir la demanda”, sostuvo.
El consumo de carne vacuna sigue cayendo
A este escenario se suma un fenómeno que preocupa al sector: la fuerte caída del consumo de carne vacuna. De acuerdo con Parra, 2024 fue el año con menor consumo en Argentina en más de 100 años, lo que refleja el impacto de la pérdida del poder adquisitivo.
Actualmente, un kilo de carne blanda ronda los 25.000 pesos, un valor que equivale aproximadamente a un día de trabajo promedio.
Este contexto modificó los hábitos de consumo de muchas familias. “Antes la carne estaba presente todos los días en la mesa de los argentinos; hoy el consumo se reduce a dos veces por semana”, afirmó.
Cómo se define el precio de la carne
El empresario también aclaró que el precio de la carne no se fija por índices de inflación, sino por la relación entre oferta y demanda dentro del mercado.
En ese sentido, señaló que la demanda internacional también influye en la formación de precios, ya que los frigoríficos exportadores compiten por la hacienda disponible junto con los compradores del mercado interno.
“En las ferias se encuentran los compradores de frigoríficos exportadores y los del mercado local, y allí se termina definiendo el precio”, explicó.
Además, ante la escasez de animales de mayor peso, algunos frigoríficos comenzaron a comprar hacienda más chica para engordarla antes de exportarla.
Expectativa en el mercado para marzo
Respecto a lo que puede ocurrir durante marzo, Parra indicó que el mercado atraviesa un período de relativa estabilidad, principalmente debido a la fuerte retracción en el consumo registrada en las últimas semanas.
“Hemos visto una baja muy grande en el consumo durante las últimas dos semanas, y eso generó estabilidad en los precios”, señaló.
Sin embargo, advirtió que esta calma no responde a una mejora en la producción, sino a la caída en la demanda. “Es una estabilidad basada en el poco consumo”, concluyó.
El sector, mientras tanto, observa con atención la evolución de la demanda externa, que podría incentivar a los productores a incrementar los rodeos, aunque se trata de un proceso lento, ya que criar un animal para consumo puede demorar alrededor de dos años.









