La muerte de Aylen Ortega, de 34 años, generó una profunda conmoción en San Juan, especialmente en el ámbito artístico, donde su nombre estaba ligado a la música, la sensibilidad y el compromiso cultural.
Aylen era hija del reconocido músico Juan “El Negro” Ortega y de Mili Yacante, una familia estrechamente vinculada al desarrollo artístico de la provincia. Su partida se produce en un contexto especialmente doloroso, a pocos días del fallecimiento de su padre, figura emblemática de la música local.
Una vida atravesada por la música
Quienes la conocieron destacan su cercanía, su calidez y su fuerte conexión con el arte. Aylen formaba parte de la escena independiente sanjuanina, donde supo construir su propio camino, siempre ligada a la música y a la expresión artística.
Su figura representaba una continuidad generacional en una familia profundamente comprometida con la cultura, lo que hace aún más impactante su pérdida.
Despedidas llenas de dolor
Tras conocerse la noticia, las redes sociales se llenaron de mensajes de despedida y acompañamiento a la familia. Artistas, amigos y allegados expresaron su tristeza y recordaron momentos compartidos con la joven.
El dolor se multiplica al tratarse de una familia que ya venía atravesando un duro golpe emocional, lo que generó aún más impacto en la comunidad cultural.
El hallazgo de Aylen Ortega se produjo en la tarde del lunes en el dique de Ullum, donde su cuerpo fue encontrado tras caer desde una zona de gran altura del paredón, lo que generó un amplio operativo policial en el lugar. Efectivos de la Comisaría 30° y personal judicial trabajaron en la zona para resguardar la escena y realizar las primeras pericias, mientras la investigación quedó a cargo de la UFI de Delitos Especiales. Según las primeras conclusiones, no se detectaron signos de violencia en el cuerpo, por lo que la principal hipótesis apunta a una caída voluntaria, en un hecho que conmocionó profundamente a toda la provincia.
Un adiós que deja huella
La muerte de Aylen Ortega no solo enluta a su familia, sino también a un amplio sector de la cultura sanjuanina que hoy la despide con respeto, tristeza y memoria.
En momentos como este, es importante recordar que la salud mental es fundamental. Hablar, pedir ayuda y acompañar a quienes lo necesitan puede marcar la diferencia.










