Caucete volvió a ser nombrado en todo el país gracias a uno de sus hijos más ilustres. Después de más de 60 años frente a los micrófonos, el reconocido periodista y locutor Rony Vargas protagonizó una emotiva despedida al cerrar su ciclo como conductor habitual de los domingos en Cadena 3 de Córdoba.
La salida marca el final de una etapa histórica para una de las voces más emblemáticas de la radiofonía argentina, aunque no significa un retiro definitivo. Vargas continuará vinculado a la emisora participando en proyectos especiales, radioteatros y nuevas propuestas comunicacionales.
Durante su último programa dominical, el histórico conductor agradeció el acompañamiento de generaciones de oyentes que lo siguieron durante décadas.
“Nos abren las puertas de sus hogares, nos regalan su confianza y nos permiten acompañarlos. Les debemos respeto, compromiso y estar a la altura de este vínculo construido durante tantos años”, expresó visiblemente emocionado.
En la misma emisión presentó oficialmente a su sucesor, el periodista Chema Forte, quien asumirá la conducción del nuevo ciclo “Amamos los Domingos”.

Pero detrás de la figura nacional existe una historia profundamente ligada a Caucete. José Gregorio Vargas, conocido popularmente como Rony Vargas, nació el 6 de julio de 1944 en el departamento sanjuanino y se convirtió con el paso de los años en una de las voces más reconocidas de la Argentina.
Hijo de una familia vinculada a la actividad vitivinícola, cursó sus estudios en la Escuela Normal Manuel Belgrano y antes de dedicarse a la comunicación transitó por la enología y la carrera de Derecho.
Su acercamiento a la radio comenzó casi por casualidad, acompañando a su abuela Anita en viajes a la ciudad de San Juan. Allí descubrió un mundo que terminaría transformándose en su gran pasión.
Sus primeros pasos profesionales los dio en LV1 Radio Colón, donde inició una trayectoria que luego continuó en distintos medios de San Juan, tanto en radio como en televisión. Incluso llegó a desempeñarse como docente en una escuela de Divisadero, en el departamento Sarmiento.
El gran salto de su carrera ocurrió en 1985 cuando se trasladó a Córdoba junto al histórico periodista Mario Pereyra para incorporarse a LV3 Radio Córdoba, emisora que posteriormente se convertiría en Cadena 3.
Desde allí construyó una carrera extraordinaria basada en la cercanía con la gente, el lenguaje popular y una mirada federal que le permitió llegar a millones de oyentes de todo el país.
Programas como “Viva la Radio” marcaron una época y consolidaron a Vargas como una referencia indiscutida de la comunicación argentina.
Pese a este cierre de ciclo, el propio conductor dejó en claro que su historia con la radio está lejos de terminar.
“El micrófono es un vicio, es la descarga cotidiana de lo que pienso y sueño”, afirmó alguna vez al describir el vínculo que mantiene con la profesión que lo convirtió en una leyenda.
Así, más que una despedida definitiva, lo ocurrido este fin de semana representa el cierre de una etapa para el hombre que llevó el nombre de Caucete a cada rincón de la Argentina y se transformó en el caucetero más famoso de la historia de la radio nacional.
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