La investigación por el violento robo agravado ocurrido el pasado 19 de mayo en la Plaza del Barrio Felipe Cobas Sector III, en Caucete, registró importantes avances en las últimas horas luego de una serie de allanamientos realizados por personal de la Brigada de Investigaciones Este.
El hecho había generado una profunda conmoción en el departamento luego de que dos adolescentes fueran sorprendidos por delincuentes que, bajo amenazas y mediante el uso de un arma de fuego, les sustrajeron teléfonos celulares, un reloj inteligente y otros efectos personales.
Tras varios días de tareas investigativas, los pesquisas de la Brigada de Investigaciones Este, lograron reunir pruebas que permitieron obtener órdenes judiciales y avanzar sobre distintos domicilios vinculados a la causa.
Según informaron fuentes policiales, uno de los procedimientos se llevó adelante en el Barrio Marayes, donde se secuestraron prendas de vestir consideradas de interés para la investigación y un teléfono celular. Además, por disposición judicial fue demorado un adolescente de 16 años.
Posteriormente, los efectivos se trasladaron a otro domicilio de Caucete, donde se concretó el arresto de un menor de 17 años y el secuestro de más elementos vinculados al expediente.
En paralelo, los investigadores lograron recuperar parte de los objetos robados gracias al rastreo tecnológico de los dispositivos sustraídos.
Una de las claves de la investigación fue la colaboración de la familia de la víctima, que facilitó el acceso a herramientas de geolocalización asociadas a los equipos robados.
Gracias a ello, el personal policial logró ubicar un teléfono celular Apple iPhone 12 Pro Max abandonado en un descampado ubicado entre la Escuela Normal, el Barrio Ruta 20 y el Barrio Rincón del Este.
La búsqueda continuó y permitió localizar también un reloj inteligente Apple Watch que figuraba como activo dentro de la Escuela de Comercio Alfonsina Storni.
Tras entrevistarse con las autoridades del establecimiento, los efectivos secuestraron el dispositivo, que se encontraba en poder de un menor de edad.
Por disposición judicial, el reloj y el teléfono recuperados fueron reconocidos por sus propietarios y posteriormente restituidos.
La investigación continúa abierta y bajo la órbita del Juzgado Penal de la Niñez y Adolescencia, que ahora busca determinar la participación de cada uno de los involucrados y esclarecer completamente uno de los hechos de inseguridad que más preocupación generó en Caucete durante las últimas semanas.










