En medio de dudas y versiones cruzadas, el Gobierno nacional aclaró cómo funciona la recategorización del Monotributo y qué movimientos analiza el organismo recaudador. Desde la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) aseguraron que no se toman en cuenta préstamos personales, transferencias entre familiares ni dinero depositado en billeteras virtuales para determinar un cambio de categoría.
La explicación oficial surgió luego de que circularan mensajes en redes sociales que advertían sobre posibles recategorizaciones automáticas por movimientos bancarios o virtuales. Según detallaron, el sistema solo contempla ingresos vinculados a la actividad económica declarada, especialmente aquellos cobros realizados a través de medios electrónicos como tarjetas o códigos QR.
En caso de detectar que un contribuyente registró cobros superiores a los ingresos facturados, ARCA puede enviar una notificación para que el monotributista justifique la diferencia. El contribuyente dispone de un plazo determinado para presentar la documentación correspondiente y evitar una eventual recategorización de oficio.
Desde el organismo remarcaron que las transferencias entre cuentas propias, ayuda familiar o préstamos no forman parte del análisis para calcular la categoría del régimen simplificado. El objetivo del control es verificar la coherencia entre la facturación declarada y los ingresos comerciales reales, no los movimientos personales.
La recategorización del Monotributo es un trámite obligatorio que se realiza de manera periódica y que permite actualizar la categoría según los parámetros vigentes de facturación, superficie afectada y consumo de energía, entre otros criterios.
Con esta aclaración, el Gobierno buscó llevar tranquilidad a miles de contribuyentes que utilizan billeteras virtuales para operaciones cotidianas y temían que esos movimientos impactaran en su situación fiscal.









