El polémico episodio ocurrido durante el partido entre Club Villa Borjas y Club 4 Esquinas sumó un nuevo capítulo tras la versión brindada por el árbitro César Castro, quien rechazó las acusaciones en su contra y aseguró que fue víctima de una agresión.
Según relató el juez del encuentro, el hecho se produjo alrededor de los 25 minutos del segundo tiempo, cuando decidió expulsar al jugador Rodrigo Calivar. En ese momento, de acuerdo a su testimonio, el futbolista habría reaccionado de manera violenta.
“Cuando le saco la tarjeta roja, me mete un pisotón. Yo le pongo la mano en el pecho para poder retirarlo del campo, pero en ese momento me lanza un golpe de puño que me impacta en el rostro, y luego intenta agredirme nuevamente”, expresó Castro.
El árbitro también señaló que fueron los propios compañeros del jugador quienes intervinieron para separarlo, hasta la llegada del personal policial, tras lo cual el partido pudo continuar con normalidad.
En relación a la denuncia realizada por el futbolista, Castro fue contundente: “La información es equivocada. El que fue agredido fui yo, no él. En ningún momento lo agredí”.
Además, sostuvo que existen registros audiovisuales del momento que, según afirmó, respaldarían su versión de los hechos. “Soy árbitro, ¿cómo voy a agredir a un jugador? Me molesta que se digan cosas que no son”, agregó.
El caso continúa bajo investigación judicial, donde se analizarán las distintas versiones y las pruebas disponibles para determinar lo ocurrido en el campo de juego, en un episodio que generó fuerte repercusión en el ámbito deportivo local.
