Sé parte de la comunidad

El Estadio

La inesperada confesión de Del Potro: “Me retiré del tenis hace dos años, pero nadie lo sabía”

Publicado

el

Juan Martín del Potro juega esta semana en el Masters 1000 de Roma como parte de la preparación para Roland Garros, apenas su tercer torneo en lo que va de la temporada. Atrás parecen haber quedado varios meses fuera de las canchas por la fractura de la rótula de la rodilla derecha que sufrió en octubre del año pasado en Shanghai. La ATP acompañó al tandilense durante la extensa recuperación y produjo un documental para el ciclo “El camino a Londres: Juan Martin del Potro”.

En medio de las escenas, que incluyen imágenes inéditas de sus entrenamientos en Tandil y en Buenos Aires, Del Potro reveló una confesión sobre todos los problemas físicos que lo afectaron, y que lo llevaron a estar retirado durante un tiempo.

“Después de ganar mi primer título de Grand Slam, estaba tratando de llegar al número 1 del mundo. Todo cambió, porque me lesioné la muñeca derecha. Y hace diez años lo hice bien, pero después empecé a tener problemas en la muñeca izquierda y eso me llevó a tres cirugías. Fue horrible, el peor momento de mi vida. Dejé el tenis hace dos años, pero nadie lo sabía. Nadie sabía que yo había dejado el tenis, sólo mi familia y mis amigos más cercanos. Pasé un par de meses en Tandil con ellos, tratando de encontrar un nuevo camino, otra vida ya sin el tenis”, cuenta Del Potro durante una charla íntima.

“Pero un día, no sé por qué, decidí llamar a mi médico en los Estados Unidos (el doctor Richard Berger), y le dije: Quiero intentarlo una vez más”, relató con emoción sobre aquel instante en el que buscó una oportunidad más en el mundo de las raquetas, y comenzó el camino del regreso, que incluiría, entre otros logros, la medalla plateada en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, la histórica conquista de la Copa Davis, y más recientemente, su conquista en Indian Wells y la vuelta a la final del US Open, el año pasado.

En el mismo documental, Del Potro cuenta cómo comenzó a trabajar con los integrantes de su cuerpo técnico, como el kinesiólogo Diego Rodríguez, y el preparador físico Leonardo Jorge. También explica la pasión de los argentinos por el mate, en medio de las imágenes que muestran el proceso de recuperación de la lesión en la rodilla.

Esa fractura le impidió volver a jugar el Masters de fin de año, una cita reservada a los ocho mejores de la temporada, para la cual Del Potro ya tenía un lugar casi asegurado. “Fue otro momento horrible, porque quería volver a estar ahí después de cinco años, es un torneo en el que todos quieren estar. No es fácil clasificarse para entrar, pero será un buen desafío ver si puedo hacerlo una vez más”, destacó el tandilense.

El documental muestra varias facetas de la vida de Del Potro en Tandil, como el entrenamiento que organizó a beneficio en su ciudad natal, una ronda de mate con sus amigos en las sierras y un asado con sus allegados más cercanos. Decidido a emprender otra vez la ruta del regreso, reconoció: “No esperaba nunca volver a estar dentro del Top 10 después de todos los problemas que tuve. Nunca es fácil repetir un año tan bueno, pero nunca se sabe, porque todavía estoy en buena forma y me siento saludable”.

El video

https://www.facebook.com/ATPTourES/videos/343998362985543/

Fuente: La Nación

El Estadio

A los 86 años, un sanjuanino es el mejor en Tenis de Mesa en el pais

Jorge Flores viene de ganar una medalla de oro en los Juegos Evita. Su pasión conmueve a todo el país.

Publicado

el

Con algo de timidez pero con una sonrisa dibujada en el rostro y una felicidad enorme, Jorge Flores está preparado para responder todas las preguntas. Recién terminaba un nuevo partido de tenis de mesa en los Juegos Evita Adulto Mayor, y junto con Enrique Soler, su compañero y amigo, habían logrado el triunfo en la final ante Mendoza, el que les permitió ganar la medalla de oro en los Juegos Evita Adulto Mayor. “El deporte me mantiene vivo y me ayuda a salir de muchos problemas”, expresó Jorge.

Como si esto fuera poco se había regalado una enorme victoria dos días después de su cumpleaños número 86, y haciendo lo que más le gusta, jugar al tenis de mesa.

Jorge nació en el año 1933 y juega desde los ocho años. Actualmente practica este deporte en el Club Sporting Estrella los días lunes, miércoles y viernes.

– ¿Qué significa competir y ganar la medalla de oro en estos juegos?

– Es una alegría enorme lograr esta victoria, pero más allá del resultado la máxima satisfacción y el mayor regalo de la vida es estar acá compitiendo. El resultado es una circunstancia, se puede dar o no, pero a esta edad poder disfrutar esto con amigos no tiene precio. 

– Jorge, usted es la persona más longeva en participar en los Juegos Evita. ¿Esto tiene un sabor especial?

– Es algo muy lindo, pero repito, estar acá y compitiendo es lo máximo. Más allá de la edad, uno se prepara de la mejor manera y quiere dar lo mejor siempre. Acá se disfruta desde que llegamos hasta que nos vamos, más allá de los nervios. 

– ¿Cómo y cuándo comenzó su pasión por el tenis de mesa? 

– Esto empezó cuando tenía 8 años, en el Club Obras Sanitarias. Ese era mi lugar en el mundo en ese momento y descubrí que era mi pasión. Luego dejé varios años, pero hace diez que retomé en forma ininterrumpida. Jugué a varios deportes, pero este es el que más me gusta.

– ¿Cuántos Juegos Evita tiene en su historial?

– Este es el octavo, y para mí esto no tiene techo. Disfruto mucho de jugar y comparto muy buenos momentos junto a mi compañero y amigo Enrique Soler. 

– ¿Hace cuánto es compañero de Enrique?

– Hace siete años que juego junto a él, somos unos compañeros inseparables en este deporte. Practico tenis de mesa tres veces a la semana, lunes, miércoles y viernes en el Club Sporting Estrella.

Jorge tuvo un problema en la vista hace un año y medio, pero luego lo operaron y siguió la práctica de esta disciplina en forma normal. “Realizar este deporte me ha permitido recuperarme de un montón de problemas y vivir la vida de otra manera. Esto me permite mantenerme vivo, con ganas e ilusión de competir”, contó. Su compañero Enrique lo ayudó a transitar este difícil camino y le brindó la confianza para seguir en competencia.

La relación que tiene con el resto de integrantes del equipo le ha permitido adaptarse muy bien al grupo y hacer amigos dentro de este ambiente. “Llevo varios juegos y conozco mucha gente. Eso es lo lindo que tiene esta competencia”, agregó el deportista sanjuanino.

Sin dudas, Jorge Flores es un ejemplo de superación y ganas de vivir constante. Junto a Enrique ganaron todos los partidos en los Evita Adulto Mayor en Pinamar, y lograron la medalla de oro en la disciplina. Además tuvieron el apoyo y la confianza fundamental por parte de Ezequiel Doncel, su entrenador.

En la final, San Juan remontó un 9-5 en el quinto set frente a Mendoza para quedarse con la medalla dorada. Fue 3-2 (11-4, 3-11, 11-7, 7-11 y 11-6) en el club San Vicente de Pinamar.

Su mejor resultado en estos juegos había sido el tercer puesto alcanzado en San Juan en el año 2017. Pero ahora el equipo sanjuanino se trajo la dorada de los juegos, algo que quedará grabado en el recuerdo y en el corazón de toda la delegación.

Aplausos para Jorge, este ejemplo de deportista y persona.

Seguir Leyendo

El Estadio

La derrota lenta

Ojalá Luis Scola llegue a Tokio el año próximo. Para un héroe tan veterano, ninguna batalla puede ser la última.

Publicado

el

El ejército napoleónico entró en Moscú en septiembre de 1812. Nunca se había visto en Europa una fuerza igual: más de 900.000 soldados, la mitad de ellos franceses, al frente de los cuales marchaba el propio emperador, el más brillante talento militar de la época. Habían derrotado a los rusos en Borodino y parecían haber ganado. Pero Moscú, incendiada, no ofrecía ni alimento ni abrigo. Tras un saqueo salvaje, Napoleón ordenó la retirada el 19 de octubre. Y la realidad empezó a hacerse evidente. Sin pasto para los caballos porque la pradera estaba ya helada, casi sin víveres, hostigados por las tropas del príncipe Kutúzov, sin una idea clara de hasta dónde tenían que llegar en el camino de vuelta, los soldados franceses asumieron la derrota.

Sin embargo, era necesario seguir. Y resistir. Y mantenerse unidos. Y sobrevivir de alguna forma, aunque no hubiera ya esperanza. Kutúzov los diezmó en el río Berézina. Cuando el 14 de diciembre logró salir de Rusia, el ejército napoleónico era poco más que una procesión de espectros. Menos de 60.000 franceses lograron sobrevivir a aquel otoño infernal. Muchos de ellos siguieron combatiendo hasta la derrota definitiva en Waterloo, tres años más tarde.

En la derrota lenta y dolorosa se distingue al buen soldado. No es difícil reunir valor cuando se gana. Sí lo es, mucho, mantener el coraje y la disciplina cuando todo está perdido. Lo mismo puede decirse del deportista: la condición de héroe se alcanza en las situaciones desesperadas. Como la de Argentina, en el último cuarto, en la final de Pekín.

Los jugadores argentinos sabían que ya no. Pero tenían que creer que todavía sí. Aunque en el deporte todo es posible, lo imposible no ocurre casi nunca. Cualquiera, fuera y dentro de la cancha, era consciente de que aquello iba a acabar más o menos como había empezado. La selección española era mejor y tenía el oro en las manos. El espectador podía disfrutar de la exhibición de Ricky y sus compañeros, con las piernas cansadas y la cabeza fría: es bella la administración de una victoria. O podía fijarse en los ojos de Luis Scola.

Conviene hacer memoria. Ese hombre ya era profesional en tiempos del gran Michael Jordan, a finales del siglo XX. Se había batido en las filas de Ferro Carril Oeste, Gijón, Tau Cerámica (Baskonia), San Antonio Spurs, Houston Rockets, Phoenix Suns, Indiana Pacers, Shanxi Zhongyu y Shanghai Sharks, había saltado bajo los aros de tres continentes, había ganado y perdido centenares de veces en centenares de canchas. Y ahí estaba. Con 39 años. Quizá, solamente quizá, en el último gran partido de su vida.

En los minutos finales, el espectáculo más intenso fueron los ojos opacos de Luis Scola. Su mirada, atenta, a la vez firme y desconsolada, podía parecerse a la de sus compañeros. Pero los demás eran jóvenes. Él, en cambio, había recorrido ya otras veces el camino de la derrota lenta. Sabía lo que estaba ocurriendo, sabía lo que sentían sus compañeros, sabía lo que había costado llegar hasta allí, sabía cuánto le admiraban los muchachos y cuánta falta les haría luego, cuando todo hubiera terminado.

Los gritos de Sergio Hernández desde el banquillo fueron apagándose. Para qué gritar, si ya nadie oye nada. La derrota es como una implosión de silencio. Los segundos de la cuenta atrás se viven desde otro lado, desde un más allá en el que uno está a la vez en el ahora y en el más tarde. El combinado español fue un campeón brillante. Los argentinos, con Scola a la cabeza, fueron vencidos admirables.

Ojalá Luis Scola llegue a Tokio el año próximo. Para un héroe tan veterano, ninguna batalla puede ser la última.

Por Enric González del Diario El País

Seguir Leyendo

El Estadio

Argentina: juego y corazón

La Selección jugará la Final frente a España.

Publicado

el

Con el “abuelo” Scola como abanderado (mejor jugador de la semifinal con 28 puntos y 2 asistencias) y la motivación de ver a “Manu” Ginóbili entre el público, el combinado nacional de básquetbol le ganó 80 – 66 a la Selección de Francia.

El sueño está cada vez más cerca de cumplirse: 17 años más tarde y con la misma ilusión de aquella final del 2002, el domingo a las 9hs la Selección Argentina jugará nuevamente una final buscando ganar su primer título mundial en la historia frente a España.

Fuente Foto: Minuto 1

Seguir Leyendo

Actualidad

Copyright © 2017 ELSOLDESANJUAN.COM.AR Todos los Derechos Reservados. Editado en la Ciudad de San Juan, Argentina. Tel +549(264)155304748