El gobernador Marcelo Orrego encabezó el anuncio de la finalización de la recuperación del Canal del Norte, en el departamento Jáchal, una intervención hídrica estratégica que vuelve a poner en funcionamiento pleno una de las principales infraestructuras de riego del norte sanjuanino.
La obra, ejecutada por el Departamento de Hidráulica y financiada a través de fideicomisos mineros de Veladero y Gualcamayo, demandó una inversión superior a los $2.189 millones y permitió recuperar el sistema que abastece a un oasis productivo de gran relevancia para la economía provincial.
Acompañaron al primer mandatario, ministro de Infraestructura, Agua y Energía, Fernando Perea; de Minería, Juan Pablo Perea; director de Hidráulica, José María Ginestar; presidente y CEO de Barrick Mining Corporation, Mark Hill; director Ejecutivo de Relaciones Gubernamentales de Barrick Sudamérica, Marcelo Álvarez; Gerente General y CEO de Minas Argentina, Gabriel Corvo, intendente de Jáchal, Matías Espejo; y demás autoridades.
Durante la jornada, el gobernador dijo: “recuperar y poner en valor el Canal del Norte es una obra hídrica estratégica para garantizar el acceso al agua de riego y fortalecer la producción de Jáchal, un departamento con un enorme potencial productivo que hoy ayudamos a liberar. No hay producción, trabajo ni desarrollo posible sin infraestructura hídrica; cada mejora en la red de riego significa más eficiencia en el uso del agua y más capacidad para producir”.
Además, agregó que “cuando hablamos de construir el San Juan que viene, hablamos de hacer las inversiones que permiten que nuestros productores tengan más certezas y mejores condiciones para crecer”.
Tras cinco años de trabajos de reparación y reconstrucción, el Canal del Norte volvió a conducir agua hacia el sistema de riego del Valle de Jáchal, beneficiando de manera directa a productores y familias de localidades como Bella Vista, Tambería, Villa Mercedes, Entre Ríos, La Represa, La Legua, Calle Honda, Calle Rojas, San Isidro, Pampa Vieja, El Fiscal, El Médano y Árbol Verde.
El canal tiene capacidad para abastecer cerca de 10.000 hectáreas empadronadas, consolidándose como una pieza central del sistema hídrico del segundo oasis productivo más importante de San Juan, después del Valle de Tulum.
Durante años, la infraestructura presentó un deterioro crítico debido a filtraciones, erosión y acumulación de sedimentos, lo que generaba pérdidas de agua que en algunos períodos superaron el 40%, especialmente durante la temporada estival. A ello se sumó la falta de intervención en obras de arte durante aproximadamente dos años y medio, lo que agravó la inestabilidad del sistema.
Frente a este escenario, el Gobierno de San Juan priorizó la recuperación integral del sistema de riego del Valle de Jáchal, con una mirada estratégica que entiende al agua como condición esencial para la producción, el trabajo y el desarrollo en una provincia árida.
El proyecto incluyó la construcción de seis puentes canales a lo largo de la traza: dos de 20 metros y cuatro de 10 metros, además de las transiciones hidráulicas necesarias para vincular la sección trapecial existente con nuevas estructuras de sección rectangular, mejorando la eficiencia y seguridad del sistema.
También se intervino el sector del Río Seco Los Pajaritos, donde se reemplazaron estructuras deterioradas por nuevas obras hidráulicas que aportan mayor estabilidad y capacidad de conducción.
La ejecución se desarrolló mediante una planificación técnica progresiva, con seguimiento permanente del Departamento de Hidráulica, lo que permitió ordenar etapas constructivas, garantizar calidad en los trabajos y asegurar la continuidad de la obra hasta su finalización.
Con esta intervención, el sistema de riego del Canal del Norte mejora su eficiencia, reduce pérdidas hídricas y fortalece el abastecimiento de agua para la producción agrícola del norte sanjuanino, consolidando un impacto directo en la actividad económica y el arraigo de las comunidades del Valle de Jáchal.
La recuperación de esta infraestructura refuerza la política provincial de inversión en obra hídrica como motor del desarrollo productivo, promoviendo mejores condiciones para el crecimiento del interior y el fortalecimiento de las economías regionales.
