La investigación por la amenaza de bomba que generó la evacuación masiva de empleados, funcionarios y público en el Centro Cívico el pasado 16 de septiembre, llegará mañana a su fin con un juicio abreviado.
Según confirmaron fuentes judiciales, de los dos imputados detenidos, solo uno se declarará culpable. Se trata de Carlos Cabaña, quien aceptará una condena de 2 años de prisión en suspenso (sin detención) y el pago, en cuotas, de 4 millones de pesos en concepto de reparación por el perjuicio ocasionado. El otro sospechoso, Hugo Sebastián Castro, quedará desvinculado de la causa.
El acuerdo fue alcanzado entre el fiscal coordinador Ignacio Achem, su ayudante Belén Sánchez (UFI Genérica), la defensora oficial María Emilia Nielson —que representa a Cabaña— y cuenta con la conformidad de los representantes de la Fiscalía de Estado, Claudio Herrera y Ricardo Lorenzo Mira, por la compensación económica ofrecida.
El juez Diego Manuel Sanz suspendió la audiencia para mañana a primera hora, aunque las partes adelantaron que el pacto ya está cerrado.
Cabaña y Castro habían sido detenidos días atrás por orden del magistrado, luego de que la Fiscalía confirmara que la llamada con la amenaza partió de un teléfono vinculado a los acusados. Sin embargo, en el marco del acuerdo, ambos recuperarán la libertad: Cabaña con condena y compromiso de pago, y Castro sin cargos en su contra.
