Un caso que conmociona a San Juan salió a la luz por su complejidad y por el método inédito utilizado para llegar a la verdad. La UFI ANIVI, especializada en delitos contra menores, logró esclarecer un abuso ocurrido en Rawson gracias a una investigación que incluyó la exhumación del cuerpo de una bebé para obtener ADN.
El hecho fue dado a conocer por Diario de Cuyo y se convirtió en uno de los procedimientos judiciales más impactantes de los últimos años en la provincia.
Todo comenzó en mayo de 2024, cuando una docente escuchó el relato de una alumna de 13 años, quien le confesó que tiempo atrás había sufrido una situación grave.
La menor reveló que, cuando tenía 12 años, había quedado embarazada y que dio a luz a una bebé prematura que falleció. Ante la gravedad del relato, la docente activó el protocolo y dio intervención a la Justicia.
La investigación quedó en manos de la fiscal Andrea Insegna, quien confirmó la veracidad del relato tras la declaración de la menor en Cámara Gesell.
Sin embargo, el caso presentaba una gran dificultad: no había un sospechoso identificado, lo que obligó a los investigadores a avanzar con una estrategia poco habitual.
En una medida sin precedentes para este tipo de causas, la fiscalía ordenó la exhumación del cuerpo de la bebé fallecida, con el objetivo de obtener muestras de ADN.
El procedimiento se realizó con la participación de personal policial y Criminalística, trasladando luego las muestras al laboratorio forense. Este paso resultó clave para avanzar en la investigación.
Durante meses, la fiscalía investigó a distintos sospechosos, incluso con detenciones, pero los resultados de ADN dieron negativos.
Finalmente, las pruebas se ampliaron al círculo íntimo familiar, donde surgió el dato determinante. El autor del abuso resultó ser un hermano mayor de la víctima, de 19 años. El joven fue detenido en octubre de 2025, tras más de un año de investigación.
Acorralado por la evidencia científica, en febrero de 2026 aceptó un juicio abreviado, recibiendo una condena de 10 años de prisión efectiva en el Servicio Penitenciario Provincial.
La causa, que parecía destinada a quedar sin resolver, logró cerrarse gracias a una investigación meticulosa y a una prueba clave.
La exhumación del cuerpo de la bebé permitió identificar al responsable y llevarlo ante la Justicia, marcando un precedente en este tipo de delitos.








