Un violento incendio forestal registrado en el departamento de Pocito devoró hectáreas de pastizales y alcanzó un grupo de viviendas ubicadas sobre la intersección de calle 11 y Alfonso XIII. El siniestro, iniciado cerca de las 11:30 horas, dejó un saldo de 70 personas damnificadas y 20 familias con severas pérdidas materiales.
Según confirmó Gabriela Rodrigo, subsecretaria de Promoción Social del Ministerio de Familia y Desarrollo Humano, la velocidad de las llamas impidió contener el avance en los fondos de los inmuebles. El balance oficial confirmó que 10 viviendas sufrieron pérdidas totales —con estructuras vulnerables de adobe y techo de caña destruidas por completo—, mientras que otras 10 registraron daños parciales.
Heridos, evacuaciones y pérdida de animales
La propagación del fuego obligó a la autoevacuación inmediata de residentes, priorizando a niños y adultos mayores hacia casas de familiares cercanos. Cuatro personas debieron ser trasladadas a centros de salud locales con quemaduras de consideración mínima, mientras que varios vecinos recibieron asistencia médica por inhalación de humo tras intentar salvar pertenencias y animales domésticos. Lamentablemente, se confirmó la muerte de algunas mascotas del lugar.
Asistencia estatal y plan de reconstrucción
Ante la emergencia y el corte del suministro eléctrico provocado por las llamas, el Gobierno provincial activó su protocolo de contención inicial:
Entrega de colchones, frazadas, agua potable y viandas alimentarias.
Despliegue de equipos de Protección Civil y Bomberos para el control de riesgos.
Relevamiento técnico exhaustivo de los daños en la zona afectada.
El Ministerio de Familia evalúa la entrega de materiales de construcción a los damnificados, respondiendo al pedido de las familias que manifestaron su intención de no abandonar sus terrenos.
Comité de crisis ante contingencias climáticas
En paralelo al operativo en Pocito, las autoridades provinciales mantienen activo un comité de crisis multidisciplinario para anticipar posibles emergencias derivadas del fenómeno climático del Super Niño, que prevé un incremento de lluvias, incendios y otras contingencias en la región.










