Matías Orihuela denunció abuso policial

Orihuela pidió que se revisen las cámaras de seguridad y solicitó que su versión sea tenida en cuenta en la investigación.

El defensor de San Martín de San Juan, Matías Orihuela, fue detenido en la localidad mendocina de Potrerillos tras un conflicto con efectivos policiales. El futbolista fue liberado posteriormente bajo el pago de una fianza de 10 millones de pesos. En declaraciones públicas, Orihuela brindó su versión de los hechos, en la que denunció maltrato físico y verbal por parte de los policías, y negó categóricamente las acusaciones en su contra.

“Vine a hacer turismo, quería que mi hija conociera la nieve. El día empezó hermoso, jamás imaginé que iba a terminar así”, expresó visiblemente afectado.

Según su relato, todo comenzó cuando cometió una infracción de tránsito al cruzar una doble línea amarilla camino a la montaña. Reconoció el error y explicó que el primer oficial que lo detuvo actuó correctamente y le indicó que le harían una multa. Sin embargo, al regresar a su vehículo, ocurrió el hecho que desencadenó el conflicto.

“Mi hija me pidió que la subiera a la ventanilla porque tenía frío. Fue entonces cuando vi que se acercaba otro policía y golpeó con el puño el vidrio de la camioneta”, contó.

A partir de allí, la situación escaló. Orihuela sostiene que fue sacado por la fuerza del vehículo, empujado hacia el patrullero y agredido. “Me abrió las piernas, me pegó un cachetazo en la nuca, me voló la gorra y comenzó a insultarme: ‘levantála, negro de mier…’. Yo le pedía que no me hiciera eso. Le dije que era jugador de fútbol, no por soberbia, sino porque mi integridad física es fundamental para mí. Vivo de esto”, detalló.

El jugador también denunció maltratos verbales: “Cuando le pregunté dónde debía firmar la multa, me respondió: ‘Con razón, no sabés leer, con razón sos jugador de fútbol’. Yo le contesté que sí, que era jugador, y le dije: ‘Y vos sos policía’. Después de eso me retuvieron la licencia de conducir y la documentación del vehículo”.

En redes sociales y algunos medios, circularon versiones que lo señalaban como el agresor e incluso que habría estado bajo los efectos de drogas o alcohol, algo que negó rotundamente. “No soy una persona violenta. Estoy hace 13 años con mi pareja, jamás tuve un problema. Dijeron que ejercí violencia sobre ella, lo cual es mentira. También dijeron que estaba drogado o borracho. Nada más lejos de la realidad”, afirmó.

Orihuela agregó que, tras intentar hablar con un testigo, volvió a ser agredido por los efectivos. “Uno de ellos me dio una patada de atrás, de traición. Me caí, y ahí me agarró del cuello. Eso fue antes de que empiecen a grabar los videos. Lo que se ve es posterior”, relató.

Reconoció que empujó a uno de los agentes, pero negó haberlo agredido físicamente. “Sé que estuvo mal empujarlo, pero cualquier persona que es humillada, denigrada y golpeada reaccionaría. Yo no lo agredí como se dijo”.

Luego del incidente, fue trasladado a la Comisaría 11ª y, tras la audiencia judicial, quedó en libertad bajo fianza. Orihuela pidió que se revisen las cámaras de seguridad y solicitó que su versión sea tenida en cuenta en la investigación.

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