El mediodía capitalino se vio sacudido por un caso que hiela la sangre en la zona del barrio General Paz, luego de que saliera a la luz un presunto y salvaje ataque de una madre contra su propia hija, una nena de apenas 7 años que terminó con heridas luego de caerle agua caliente. La dramática situación estalló pasadas las doce y media en una vivienda ubicada sobre la calle Maximiliano Castro. Los efectivos de la Comisaría Comunitaria N° 5 acudieron de urgencia al domicilio tras recibir un alerta por un fuerte conflicto familiar.
Al intervenir el personal de la Comisaría de la Mujer y la Familia N° 11, lograron entrevistarse con un joven de 27 años, tío de la criatura. El muchacho relató la “escena de terror” que habrían vivido puertas adentro: tras un altercado, la progenitora le habría arrojado agua caliente con sal directamente a la menor.
La nena sufrió lesiones visibles y una severa irritación en la piel. Ante la gravedad del cuadro, los paramédicos del Sease asistieron a la pequeña y la trasladaron de inmediato junto a su madre hacia la sede policial, con el objetivo primordial de ponerla a salvo y resguardar su integridad.
Investigación de oficio
La médica policial examinó detalladamente las heridas de la criatura y dispuso que necesitará curaciones por un lapso aproximado de diez días.
El dato que más llamó la atención de los uniformados es que, por el momento, el resto de los familiares decidió no radicar ninguna denuncia formal contra la agresora. Ante esta insólita postura, la fiscal Silvia Jaime Luna tomó las riendas e inició una firme investigación de oficio para esclarecer la brutal agresión.









