La muerte del médico oncólogo Héctor David Marinero generó una profunda conmoción tanto en Capital como en el departamento Caucete, donde trabajó durante años en el Hospital César Aguilar y era muy querido por colegas, pacientes y vecinos.
El profesional fue encontrado sin vida este martes en su departamento ubicado en el Consorcio San Gabriel, sobre Avenida Alem y Mariano Moreno.
Según informaron fuentes judiciales, el hallazgo fue realizado por una sobrina del médico, quien desde el domingo intentaba comunicarse con él sin obtener respuesta. Preocupada por la situación, decidió acercarse hasta el domicilio y allí descubrió el dramático escenario.
La investigación quedó a cargo de la Justicia, que por el momento mantiene abiertas distintas hipótesis. Aunque la principal línea investigativa apunta a una muerte natural producto de un infarto, todavía restan conocerse los resultados de la autopsia para determinar con precisión qué ocurrió.
El ayudante fiscal César Recio explicó que el médico no presentaba signos visibles de violencia y recordó que padecía problemas cardíacos, incluso había sido sometido recientemente a una intervención médica.
Sin embargo, algunas situaciones detectadas dentro del departamento despertaron dudas entre los investigadores. Familiares advirtieron el faltante de un teléfono celular, joyas y una billetera, elementos que no fueron encontrados en la vivienda.
Además, personal judicial y policial analiza cámaras de seguridad y testimonios de vecinos para reconstruir las últimas horas del profesional.
De acuerdo a las primeras pericias, Marinero fue hallado desnudo sobre la cama y habría caído hacia uno de los costados. Vecinos aseguraron haberlo visto por última vez durante la tarde del lunes.
Mientras la investigación avanza, el impacto emocional crece especialmente en Caucete, donde el médico dejó un fuerte recuerdo por su compromiso humano y profesional dentro del Hospital César Aguilar.
Compañeros de trabajo, pacientes y vecinos comenzaron a despedirlo con mensajes de dolor y reconocimiento, recordándolo como un profesional cercano, alegre y comprometido con la salud pública.
