Un grave episodio de violencia sacudió a la comunidad educativa de la ciudad de Alcoy, en la provincia de Alicante, España, luego de que un docente fuera brutalmente atacado dentro de un instituto por una mujer y uno de sus hijos adolescentes.
El hecho ocurrió en el instituto IES Cotes Baixes, donde el docente fue agredido con golpes de puño y patadas durante una violenta discusión. Como consecuencia del ataque, el profesor sufrió heridas de consideración y perdió parte de una oreja, por lo que debió ser trasladado de urgencia a un hospital.
Según trascendió, la mujer acudió al establecimiento acompañada por sus hijos después de ser convocada por un incidente previo ocurrido entre el docente y otro estudiante, hermano del joven detenido. Durante la discusión que se generó en el lugar, la situación se tornó cada vez más tensa hasta derivar en la agresión física.
Cuando los agentes de seguridad llegaron al establecimiento, encontraron al profesor siendo reducido por los atacantes mediante una maniobra conocida como “mataleón”, mientras también recibía golpes. La intervención policial permitió detener la agresión y solicitar asistencia médica inmediata.
Efectivos de la Policía Nacional y de la Policía Local procedieron a la detención de la mujer y del adolescente de 17 años, quienes fueron trasladados a dependencias policiales para prestar declaración.
Las autoridades indicaron que aún no se ha determinado con certeza si fue la madre o el joven quien mordió al profesor y le arrancó parte de la oreja, por lo que la investigación continúa para esclarecer las responsabilidades de cada uno.
El docente permanece internado mientras los médicos evalúan la posibilidad de realizar una reconstrucción en la zona afectada.
El violento episodio generó conmoción en la comunidad educativa del IES Cotes Baixes. Desde las autoridades educativas adelantaron que se reforzarán las medidas de seguridad en el establecimiento y se brindará acompañamiento a docentes y estudiantes tras lo ocurrido.
Mientras tanto, la causa continúa bajo investigación judicial. Los investigadores analizan cámaras de seguridad, recaban testimonios de testigos y realizan pericias médicas para reconstruir con precisión cómo se desarrollaron los hechos.









