Una serie de operativos policiales a cargo de la Brigada de Investigación Oeste (B.I.O.) permitió desarticular un peligroso entramado delictivo especializado en atracar a conductores de plataformas digitales. La estructura criminal operaba mediante asaltos armados en las inmediaciones de La Bebida, generando constante preocupación en el sector del transporte de pasajeros.
El ardid del señuelo y las billeteras virtuales
El mecanismo de ataque combinaba inteligencia previa y violencia en la vía pública. La principal sospechosa conseguía acceso a internet pidiendo Wi-Fi en negocios o a peatones para solicitar traslados a través de la plataforma DiDi con destino al Barrio Cuyo, en Rivadavia.
Al arribar al punto indicado, la mujer y sus cómplices encañonaban a los choferes. Además de arrebatarles los vehículos, cascos y teléfonos móviles, la imputada exigía bajo amenaza el envío inmediato de fondos desde las aplicaciones financieras de los damnificados hacia su propia cuenta bancaria.
Allanamientos, pruebas secuestradas y un sospechoso prófugo
Con la prueba recabada, las fuerzas de seguridad ejecutaron mandamientos judiciales en Rawson y Rivadavia:
-
Barrio La Estación (Rawson): Se concretó la aprehensión de Sofía Solange Ruiz (20), considerada la articuladora de los servicios de viaje. En la vivienda incautaron vestimenta coincidente con los registros de las cámaras de seguridad (capa inflable, zapatillas deportivas y mochila), junto a un teléfono inteligente clave para auditar los movimientos de dinero.
-
Segundo punto en Rawson: Secuestraron una motocicleta Gilera Smash 110cc para verificar su vínculo con los hechos. En este lugar buscaron arrestar a Gonzalo Ariel Contrera (22), quien no fue localizado y permanece con pedido de captura.
-
Barrio Cuyo (Rivadavia): Se registró el inmueble con resultado negativo respecto a elementos sustraídos.
Menor de edad a disposición de la Justicia Penal de Niñez
El caso cuenta con una derivación en el fuero juvenil. Previo a las recientes medidas, la policía detuvo al tercer integrante de la banda, identificado como Mateo R., de 17 años, señalado como el ejecutor armado de los robos. El adolescente permanece privado de la libertad en las instalaciones del Instituto Nazario Benavídez mientras avanza el proceso judicial.
