Una investigación de la Brigada de Investigaciones Oeste permitió desbaratar una banda que robaba viviendas en San Juan mediante un sofisticado modus operandi vinculado a aplicaciones de transporte. Por el caso, tres personas quedaron vinculadas y dos de ellas ya fueron imputadas con prisión preventiva por tres meses, según resolvió el juez Gerardo Javier Fernández Caussi.
El engaño: cómo seleccionaban a las víctimas
De acuerdo a la pesquisa, el presunto líder de la organización es un hombre de apellido De Conti, quien trabajaba como conductor en Didi y Uber. Su rol era clave: durante los viajes, entablaba diálogo con los pasajeros para obtener datos sensibles.
El objetivo era detectar personas que vivieran solas o que, sin advertirlo, brindaran información sobre sus horarios, rutinas y domicilios. Con esos datos, las viviendas quedaban identificadas como blancos para los robos.
Robos planificados y ejecución en viviendas
Una vez reunida la información, intervenían los hermanos Emanuel y Ezequiel Campillay, señalados como los encargados de ingresar a las casas y sustraer pertenencias.
Mientras tanto, De Conti continuaba trabajando en su vehículo —un Fiat Siena, luego secuestrado— para no levantar sospechas.
Entre los elementos robados, se encontraban objetos de valor y tarjetas de crédito, que posteriormente eran utilizadas por la banda.
La pista clave: movimientos bancarios
El avance de la causa se produjo a partir del rastreo de consumos con tarjetas robadas. El análisis de los movimientos permitió a los investigadores reconstruir el circuito delictivo y vincular directamente a los hermanos Campillay con el chofer.
Situación judicial y próximos pasos
Actualmente, Emanuel y Ezequiel Campillay están imputados y detenidos con prisión preventiva por 90 días, mientras que De Conti permanece ligado a la investigación, aunque aún no fue formalmente acusado.
La causa está bajo la órbita del fiscal de la UFI Delitos Contra la Propiedad, Cristian Catalano, quien confirmó que se realizará una rueda de reconocimiento y que se analizarán los teléfonos celulares secuestrados para determinar el grado de participación de cada implicado.
Además, no se descarta la existencia de más integrantes en la banda, que continúan siendo buscados por las autoridades.
