El paro sorpresivo de colectivos que paralizó San Juan durante las primeras horas de este miércoles no solo dejó a miles de ciudadanos a pie en las paradas, sino que desató un efecto dominó inmediato en el bolsillo de los trabajadores. Ante la total ausencia de unidades en las calles, la demanda de viajes a través de aplicaciones como Uber y Didi se disparó de forma exponencial, transformando la movilidad urbana en un verdadero dolor de cabeza.
Tarifas por las nubes: cuánto costó viajar por aplicaciones
La ley de oferta y demanda se hizo sentir con crudeza en las plataformas digitales apenas comenzó la jornada laboral. Con miles de usuarios intentando conseguir un vehículo al mismo tiempo, los algoritmos activaron tarifas dinámicas elevadísimas.
A través de las redes sociales, numerosos sanjuaninos expresaron su descontento al comprobar que los valores habituales de sus traslados se multiplicaron de forma drástica:
Precios siderales: Muchos trayectos pasaron a costar entre 7.000 y 10.000 pesos, cifras que los pasajeros debieron afrontar obligados por la urgencia de llegar a sus empleos o compromisos.
Aumento drástico: Los costos treparon hasta tres y cuatro veces por encima de la tarifa promedio de un día normal.
El punto crítico de la crisis de transporte se concentró en la franja horaria más sensible de la mañana, exactamente entre las 6 y las 8. En ese lapso, la alta concurrencia de pasajeros provocó una congestión severa en las aplicaciones.
El trasfondo gremial que desató el caos
Este colapso en las alternativas de transporte privado tuvo su origen directo en la medida de fuerza adoptada por la Unión Tranviarios Automotor (UTA). Los choferes decidieron profundizar una retención de servicios en reclamo del pago de la diferencia salarial correspondiente a la última escala acordada con las empresas nucleadas en ATAP.
Pese a que en un principio se especuló con una posible normalización del servicio a las 8 de la mañana, las asambleas gremiales continuaron firmes, dejando a la provincia sin colectivos y obligando a los usuarios a depender de un mercado de aplicaciones saturado y sumamente costoso.









