Entre el trabajo y la familia: el desafío de ser licenciada en Higiene y Seguridad, dirigente y mamá

Carolina Bartol es licenciada, madre, dirigente y trabajadora sanjuanina.

Carolina Bartol es la primera mujer que está a cargo de la vicepresidencia del Consejo de Profesionales de Higiene y Seguridad en el Trabajo, es una de las creadoras de la consultora Equipo Preventivo y madre de tiempo completo. La sanjuanina divide su tiempo entre su carrera profesional y la crianza de su pequeña hija. En el Día Internacional de la Mujer el foco está puesto en las historias de mujeres de San Juan que transforman realidades desde el trabajo y la maternidad.

En diálogo con El Sol de San Juan contó cuáles fueron los principales desafíos que enfrentaste como mujer en su ámbito de trabajo. “El mayor desafío fue sostenerme. Sostener mis decisiones, mi voz y mi lugar en espacios donde muchas veces soy la única mujer en la mesa. Aprender no silenciar, a no suavizar lo que sé, a no pedir disculpas por ocupar un rol de liderazgo”, afirmó.

Poco a poco y a base de mucho esfuerzo Carolina lucha para romper la diferencia de género que influyen en sus oportunidades laborales. “Hay situaciones donde sentís que tenés que demostrar un poco más. Que tu palabra necesita más validación. También está esa presión invisible de cumplir en todos los frentes: ser buena profesional, buena madre, buena pareja, estar en todo. Esa carga no siempre está repartida de la misma manera”.

Con respecto a los privilegios masculinos que existen en el ámbito de la higiene y seguridad laboral destacó “muchos hombres pueden equivocarse sin que eso ponga en duda su capacidad. Nosotras, en cambio, sentimos que no podemos fallar, tenes que probar constantemente que mereces estar ahí”.

En relación con lo anterior agregó “más que exigirme otros, muchas veces me exigí yo. Esa presión existe, aunque nadie la diga en voz alta”. A su vez, para crecer profesionalmente tuvo que dejar de lado otras cosas y sintió “culpa porque sentía que estaba dividida entre lo que amo hacer y lo que amo cuidar. Y aprender a convivir con esa tensión también es parte del crecimiento”.

En cuanto a la deuda pendiente del feminismo en su sector manifestó “la deuda pendiente es que la igualdad no dependa de la personalidad de cada mujer. No debería ser necesario tener carácter fuerte para que te respeten. El sistema debería funcionar igual para todas. Creo que todavía nos falta hablar de lo que pasa puertas adentro. De los micromachismos cotidianos, de los comentarios ‘en chiste’, de las decisiones que se toman sin mujeres en la mesa. A veces creemos que ya está todo logrado, y no es tan así”.

En este contexto Carolina describió que ser mujer es “movimiento porque estamos cambiando estructuras, pero también cambiándonos a nosotras mismas”.

Para finalizar, Bartol les dejó un mensaje a las mujeres: “la seguridad se construye caminando. No dejen que nadie les haga creer que tienen que elegir entre ser fuertes o ser sensibles. Pueden ser las dos cosas. A las que postergaron mucha parte de sus vidas por quedarse en casa, todavía hay tiempo. No esperen a sentirse 100% seguras para animarse”.

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