Luego de varios días de tensión y amenaza de paro, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y la Asociación Transporte Automotor de Pasajeros (ATAP) lograron destrabar el conflicto salarial que mantenía en vilo al servicio de transporte público en San Juan. El acuerdo fue confirmado por el secretario general del gremio, Héctor Maldonado, tras una audiencia con representantes de todas las empresas del sector en la Secretaría de Trabajo.
La negociación venía complicada debido a que la propuesta inicial de los empresarios contemplaba el pago de las diferencias salariales de mayo y junio en tres cuotas fijas de $70.000, sin considerar ítems como antigüedad o viáticos. Maldonado remarcó que esa oferta resultaba insuficiente, ya que, por ejemplo, un chofer sin antigüedad tenía una deuda superior a los $96.000.
Finalmente, se firmó un acuerdo por el cual las empresas abonarán la deuda de mayo el próximo 25 de julio, y la de junio el 20 de agosto, incluyendo todos los componentes salariales correspondientes. Este entendimiento dejó sin efecto la conciliación obligatoria y, lo más importante, evitó un paro que hubiese afectado a miles de usuarios sanjuaninos.
El conflicto tuvo su punto más crítico el pasado 8 de julio, cuando las negociaciones se estancaron. Los empresarios alegaban no contar con los recursos necesarios sin un incremento en los subsidios estatales, a pesar de que el Gobierno provincial ya había autorizado una suba del boleto mínimo a $810 para la primera sección.
Además, desde el gremio se sigue reclamando la devolución del día descontado por el paro del 6 de mayo, deuda que algunas empresas ya saldaron, mientras que otras se comprometieron a regularizar en breve.
En cuanto a la multa impuesta por la Secretaría de Trabajo a la UTA por medidas de fuerza anteriores, Maldonado fue categórico: “Vamos a seguir discutiéndola porque creemos que no corresponde, y agotaremos todas las instancias legales”.
Por el momento, el transporte en San Juan continuará funcionando con normalidad, gracias a un acuerdo que, si bien no representó un triunfo absoluto para ninguna de las partes, logró evitar una paralización total del servicio y resguardar el salario de los trabajadores.
