La Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) atraviesa un escenario económico complejo y durante mayo debió destinar una importante parte de sus gastos de funcionamiento al pago del servicio eléctrico.
Según trascendió, la casa de altos estudios abonó más de $115 millones en energía eléctrica, cifra que representa cerca del 15% del presupuesto mensual destinado al funcionamiento institucional.
El fuerte impacto de las tarifas de servicios públicos se suma al reclamo que vienen realizando las universidades nacionales por la actualización de partidas presupuestarias frente al avance de la inflación y el aumento de costos operativos.
Desde la UNSJ advirtieron que el presupuesto aprobado para este año quedó muy por debajo de la inflación acumulada, situación que genera dificultades para afrontar gastos básicos como luz, agua, gas y mantenimiento de edificios.
La universidad sanjuanina cuenta actualmente con un presupuesto superior a los $122 mil millones, aunque las autoridades sostienen que los recursos disponibles no alcanzan para cubrir todas las necesidades de funcionamiento.
En ese contexto, remarcaron que el incremento presupuestario otorgado para 2026 fue considerablemente menor al índice inflacionario, lo que afecta directamente el normal desarrollo de las actividades académicas y administrativas.
La situación se enmarca en el conflicto nacional por el financiamiento universitario, tema que en las últimas semanas volvió a tomar relevancia tras nuevas movilizaciones de estudiantes, docentes y autoridades en defensa de la universidad pública.
Cabe recordar que la UNSJ ya había declarado la emergencia salarial y presupuestaria, alertando sobre el difícil panorama económico que atraviesan las instituciones educativas públicas del país.
