Después de más de cuatro años, el Gobierno de San Juan aplicó la máxima sanción disciplinaria a un efectivo policial condenado por violencia de género. Mediante un decreto conocido esta semana, transformó la cesantía de Ariel Hernán López Vera en exoneración y dispuso su expulsión definitiva de la Policía de San Juan.
López Vera se desempeñaba como cabo del Cuerpo Técnico, Escalafón Bombero, cuando el 13 de marzo de 2022 agredió a su pareja. La denuncia fue investigada por la UFI CAVIG y el expediente ingresó rápidamente al sistema de Flagrancia.
Apenas dos días después, el 15 de marzo de 2022, el cabo fue condenado a ocho meses de prisión de cumplimiento condicional como autor de los delitos de lesiones leves agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género, y daño simple, en concurso real. Además, se le impuso una prohibición de acercamiento de 200 metros a la víctima y la interdicción de cualquier tipo de contacto con ella.
A raíz de ese episodio, en abril de 2022 la Policía de San Juan abrió un sumario administrativo. López Vera fue apartado de las tareas de seguridad y pasó a cumplir funciones administrativas, luego de que una evaluación de Sanidad Policial determinara que no reunía las condiciones de aptitud psicológica para portar el arma reglamentaria ni desempeñar funciones operativas. Un informe de la Dirección Bomberos calificó como “regular” su concepto funcional.
El proceso administrativo avanzó y en septiembre de 2023 el efectivo fue cesanteado y separado de las filas policiales. Sin embargo, el expediente continuó y concluyó que había cometido una “falta administrativa grave”, principalmente por la condena por violencia intrafamiliar y de género.
Finalmente, el Gobierno provincial convirtió aquella cesantía en exoneración, la sanción más severa prevista para un miembro de la fuerza, y resolvió su expulsión definitiva de la Policía de San Juan.









