Una jornada de extrema tensión y destrucción atravesó la localidad de Alto de Sierra, en el departamento Santa Lucía, tras el avance imprevisto de un voraz incendio alimentado por las fuertes ráfagas de viento Zonda. El fuego, que se propagó en cuestión de minutos, dejó un saldo preliminar de al menos siete viviendas totalmente destruidas, múltiples inmuebles con daños parciales y la pérdida de numerosos animales.
Un frente de fuego devastador: las zonas más castigadas
Lo que comenzó como una quema de pastizales de gran magnitud mutó rápidamente en una emergencia habitacional cuando el viento empujó la línea de fuego hacia las áreas pobladas. El asentamiento San Cayetano fue el epicentro del desastre, donde la furia de las llamas redujo a cenizas cinco propiedades. En el frente opuesto, otras dos casas sufrieron el colapso total de sus estructuras.
El perímetro afectado abarcó un extenso sector comprendido entre:
Eje principal: Calle Buenaventura Luna, 25 de Mayo y Avenida Libertador.
Sectores linderos: La Curva de Alto de Sierra, calles Talacasto y Huarpes, y el pasaje Difunta Correa.
Además del colapso habitacional, el siniestro calcinó corrales y dependencias traseras. La velocidad del avance impidió que muchos vecinos pudieran evacuar a sus animales, provocando la muerte por calcinación de ejemplares de producción y cría local.
Operativo de enfriamiento y riesgo de rebrotes
Las cambiantes ráfagas de viento entorpecieron de manera constante la labor combinada de los Bomberos, la Policía de San Juan y el personal de la Municipalidad de Santa Lucía. El humo denso redujo severamente la visibilidad durante las horas más complejas del operativo.
Aunque los focos principales lograron ser sofocados, las brigadas de emergencia mantienen un estricto protocolo de supervisión en el terreno. Las tareas actualizadas se concentran en:
Remoción y enfriamiento: Extinción de brasas en troncos, postes y escombros incandescentes.
Prevención de reactivaciones: Mitigación del riesgo de nuevos brotes ante las altas temperaturas del suelo y el viento remanente.
Las autoridades locales continúan desplegadas en la zona para relevar los daños definitivos y coordinar la asistencia a las familias golpeadas por el siniestro.










