La adquisición de un departamento en Caballito por USD 230.000 por parte de Manuel Adorni generó fuerte repercusión política luego de que se conociera que gran parte de la operación fue cubierta mediante un préstamo otorgado por dos jubiladas.
De acuerdo a la información difundida, la compra se concretó a fines de 2025 y el inmueble cuenta con una superficie cercana a los 200 metros cuadrados. Sin embargo, el foco está puesto en el mecanismo de financiamiento, ya que las propias vendedoras del departamento habrían otorgado un crédito por alrededor de USD 200.000, equivalente a casi el 90% del valor total.
Un esquema de financiamiento bajo la lupa
El dato llamó la atención debido a que se trata de una modalidad poco habitual en el mercado inmobiliario, donde las vendedoras no solo transfirieron la propiedad, sino que además quedaron como acreedoras del préstamo hipotecario.
Este aspecto es uno de los puntos que analiza la Justicia en el marco de una causa que busca determinar si hubo irregularidades en la operación o inconsistencias en la evolución patrimonial del funcionario.
Investigación por presunto enriquecimiento ilícito
El caso se encuentra en manos del fiscal Gerardo Pollicita, quien impulsa una investigación por presunto enriquecimiento ilícito. La causa se originó tras una denuncia presentada por la diputada Marcela Pagano, que cuestionó el crecimiento patrimonial del funcionario.
En este contexto, se solicitaron distintas medidas de prueba para analizar los ingresos declarados y su relación con las operaciones inmobiliarias realizadas en los últimos años.
Otros bienes en análisis
Además del departamento en Caballito, también se investiga la compra de otra propiedad vinculada al entorno familiar de Adorni, lo que amplía el alcance de la causa judicial.
Mientras avanza la investigación, el caso suma impacto en el ámbito político, con cuestionamientos sobre la transparencia en las declaraciones patrimoniales y el origen de los fondos utilizados en estas adquisiciones.









