La Policía de San Juan desarticuló este sábado un kiosco de drogas que funcionaba en el barrio Santa Rosa, en el departamento 25 de Mayo, a escasos metros de una escuela. Como resultado del operativo, tres integrantes de una misma familia fueron detenidos y quedaron a disposición de la Justicia Federal.
La investigación fue llevada adelante por el Departamento Drogas Ilegales D-5, con apoyo del Grupo Especial G.E.R.A.S., y culminó con un allanamiento ordenado por la Unidad Fiscal Federal de San Juan, encabezada por el fiscal Francisco Maldonado y la auxiliar fiscal Carolina Menéndez.
Durante el procedimiento, los efectivos secuestraron una importante cantidad de marihuana y cocaína fraccionada para la venta, además de aproximadamente $1.500.000 en efectivo, teléfonos celulares, balanzas de precisión, elementos de corte y fraccionamiento, y los conocidos “pica-pica”, utilizados para preparar estupefacientes para su comercialización.
Uno de los hallazgos más relevantes estuvo a cargo de “Farkas”, un can especialmente entrenado para la detección de drogas. El perro logró localizar sustancias ilícitas ocultas dentro de un bolso que se encontraba escondido en un placar con doble fondo.
Por el hecho fueron detenidos dos hermanos de apellido Molina, de 32 y 25 años, junto a un sobrino de 20 años. Los tres fueron trasladados al Servicio Penitenciario Provincial y quedaron imputados por presunta infracción a la Ley 23.737 de Estupefacientes.

Las autoridades destacaron que el operativo permitió desarticular un punto de venta de drogas que operaba en una zona sensible, debido a su cercanía con una institución educativa, reforzando así las acciones de lucha contra el narcotráfico y el narcomenudeo en la provincia.