En la mesa de los argentinos nunca faltan las facturas: ese clásico de la panadería criolla que acompaña el mate, el café o la merienda familiar. Aunque solemos comprarlas en la panadería de siempre, lo cierto es que hacerlas en casa es más fácil de lo que parece y, además, permite disfrutar de un sabor mucho más fresco y personalizado.
Con unos pocos ingredientes básicos y algo de paciencia, es posible lograr una masa esponjosa y dorada, ideales para compartir en cualquier momento del día. Desde cañoncitos rellenos hasta vigilantes o trenzadas, existen formas muy variadas de darle vida a este imperdible que despierta antojos en chicos y grandes por igual.
La versión exprés de esta receta propone un método práctico y rendidor para quienes no cuentan con mucho tiempo, pero quieren sorprender con un resultado casero y delicioso. El secreto está en la masa suave y en la decoración final, que convierte cada pieza en una pequeña tentación lista para acompañar la infusión preferida.
Ingredientes (para 12 unidades aprox.)
- 500 g de harina 0000
- 10 g de sal
- 50 g de azúcar
- 10 g de levadura seca (o 25 g de fresca)
- 250 ml de leche tibia
- 1 huevo
- 50 g de manteca derretida
- Esencia de vainilla o ralladura de limón (opcional)
- Dulce de leche repostero, crema pastelera o membrillo para rellenar/decorar
- Azúcar impalpable para espolvorear

Preparación
1. Activar la levadura
En un vaso, disolver la levadura con una cucharadita de azúcar en un poco de la leche tibia. Dejar reposar 10 minutos hasta que espume.
2. Hacer la masa
En un bol grande, mezclar la harina, el azúcar y la sal. Agregar el huevo, la manteca blanda, la esencia de vainilla y la levadura activada. Incorporar poco a poco la leche tibia restante y amasar hasta formar una masa suave y lisa.
3. Primer levado
Cubrir el bol con un repasador y dejar reposar la masa en un lugar cálido durante 40 minutos, o hasta que duplique su tamaño.
4. Formar las facturas
Dividir la masa en bollitos del tamaño de una mandarina. Con ellos podés dar distintas formas, pero redonditas, aplastadas y decoradas con crema pastelera o membrillo son la mejor opción. Si le queres dar otro toque, trenzadas: unir tres tiras y trenzar como si fuera pan.
5. Segundo levado
Colocar las piezas en una bandeja enmantecada o con papel manteca, dejando espacio entre sí. Tapar y dejar reposar 20-25 minutos más.
6. Decorar antes de hornear
Pintar con huevo batido y añadir la cobertura elegida: crema pastelera, dulce de leche repostero, membrillo, azúcar grana o un poco de almíbar.
7. Horneado
Llevar al horno precalentado a 180 °C por unos 12-15 minutos, hasta que estén doradas pero tiernas.
8. Toque final
Al retirarlas, podés pincelarlas con almíbar liviano (agua + azúcar hervida) para darles brillo.









