Pocas cosas conquistan tanto como el olor a pan recién horneado y el queso derretido, y los rolls de queso son la combinación perfecta de ambas sensaciones. Con esta receta tendrás un éxito asegurado, ya que vas a lograr que queden tiernos, dorados y muy sabrosos.
Estos pancitos se pueden disfrutar tanto fríos como calientes, y son ideales para acompañar unos mates o incluso para sumar a una picada. Además, la preparación de la receta no requiere experiencia previa: con un poco de paciencia para el levado y una buena mezcla de quesos, se obtienen unos pancitos irresistibles que se desarman en la boca.
Receta para preparar unos deliciosos rolls de queso
Ingredientes para la masa
- Harina común 000: 500 gramos.
- Levadura seca: 10 gramos (o 25 gramos de fresca).
- Azúcar: 1 cucharada.
- Sal: 1 cucharada.
- Manteca: 50 gramos (a temperatura ambiente).
- Agua tibia: 250 mililitros aproximadamente.
- Leche: 50 mililitros.
Para el relleno
- Queso rallado: 200 gramos (puede ser mezcla de mozzarella, reggianito y pategrás).
- Manteca derretida: 50 gramos.
- Opcional: orégano, ajo en polvo o ají molido, para un sabor más intenso.

Paso a paso de los rolls de queso
- Activar la levadura: en un recipiente, disolver la levadura con un poco de agua tibia y el azúcar. Dejar reposar unos 10 minutos hasta que espume.
- Formar la masa: en un bol grande, colocar la harina y la sal. Hacer un hueco en el centro y agregar la levadura activada, la leche, la manteca y el resto del agua tibia de a poco. Mezclar hasta obtener una masa suave y homogénea.
- Amasar y leudar: amasar sobre una superficie limpia durante 10 minutos. Luego cubrir con un paño y dejar reposar 40 a 60 minutos, hasta que duplique su tamaño.
- Armar los rolls: estirar la masa en forma rectangular, pincelar con manteca derretida y cubrir con el queso rallado. Si se desea, espolvorear orégano o ajo en polvo. Enrollar la masa desde uno de los lados más largos, formando un cilindro.
- Cortar y hornear: cortar en rodajas de unos 3 centímetros de espesor y acomodarlas en una bandeja enmantecada o con papel manteca, dejando espacio entre cada una. Dejar reposar 15 minutos más.
- Llevar al horno precalentado a 180 grados y hornear durante 25 a 30 minutos, hasta que estén dorados.
Se pueden disfrutar tibios, cuando el queso aún está fundido, o a temperatura ambiente. Conservan su textura por varios días si se guardan en un recipiente hermético.









