El Cortijo, por segunda vez en la historia, no festejará el día del Amigo

El segundo local bailable más antiguo de San Juan no cumplirá con su famoso festejo por el Día del Amigo que tenía acostumbrado a todos los cauceteros para estas fechas. La pandemia obligó a estar cerrados como a otros tantos boliches sanjuaninos debido al distanciamiento social y obligatorio que se impuso en todo el territorio nacional poniendo en jaque los ingresos que generaba a tantos trabajadores que dependían de ese dinero para vivir.

“Hay mucha gente detrás que viven de esto, con el dinero algunos se pagaban los estudios”, cuenta Martin Guzmán, encargado de El Cortijo que ve todos los días, cuando va a realizar la inspección y el mantenimiento de la vieja casona de Av. De los Ríos, las barras empolvarse y el silencio que ya los sábados no transmite ese lugar cuando se ponía todos en condiciones para la noche.

Desde el mes de marzo El Cortijo se encuentra cerrado. En verano funcionó un proyecto vinculado a la misma empresa llamado Melmmac que terminó justo un sábado antes que se diera inicio con la cuarentena. En el vamos, la gran casa no recibe clientes desde noviembre del año pasado y no se sabe cuándo volverá a recibirlos.

Debido a esta situación los dueños de boliches de San Juan lanzaron una cámara que nuclea la actividad, la cual el fallecido propietario de El Cortijo, Carlos Cuello estaría orgullo ya que la vino persiguiendo durante año para ser armada y que esta situación puso a los dueños de la movida nocturna en acción para darle una estructura sólida que los defienda a todos.

Leonardo Villalba, el abogado de la CADISA (Cámara de Dueños de Discotecas de San Juan) indicó en el portal de noticias Tiempo de San Juan que existe “la idea es poner a disposición del Gobierno un protocolo para apurar lo máximo posible la apertura de las discotecas, sabiendo que la situación actual nos afecta a todos. No se puede volver a cómo era antes, eso es lo que se está evaluando”.

El Cortijo es de los boliches más alejados, por lo tanto, de los más comprometidos, la paga de la luz, el agua y otros servicios que sostienen y hacen la vida útil de cualquier local lo aprieta y ahorca, debiendo sacar muchas veces del bolsillo de sus propietarias para sostenerlo.

Guzmán expresó: “somos conscientes de la situación a veces la presión es de nuestra gente nos acompaña trabajando siempre y nos lleva a acelarar las cosas por q sabemos q del aire no se vive y gracias a Dios la situación sanitaria de la provincia nos da buenas expectativas. A veces la gente cree y nos ve mal pero esto es una actividad comercial como cualquier otra y vive gente de esto como lo hace un empleado de comercio y uno textil o un remisero o colectivero, no se por q por ahí se nos ve de manera diferente creo q nuestra gente también merece una respuesta para su actividad.”

La vieja casona espera que el status sanjuanino siga igual y que pronto San Juan sea de las provincias que puedan abrir este tipo de lugares, por las familias que dependen de este rubro.

Fuente: Infocaucete

Salir de la versión móvil