Una investigación policial destapó una carnicería clandestina en una vivienda de calle Vicente Más, Rawson, donde se faenaban caballos y su carne se vendía como vacuna.
El operativo, a cargo de la Brigada de la UFI Genérica y la Comisaría 24ª, terminó con la detención de un hombre de 62 años, identificado como Vargas, quien quedó a disposición de la fiscal Daniela Pringles.
En el lugar hallaron utensilios oxidados, sangre en el piso y un freezer con restos de carne. El veterinario Gustavo Aragón, del Ministerio de Medio Ambiente, confirmó que se trataba de carne equina.
La carne incautada será trasladada al Parque Faunístico para su análisis y uso como alimento animal.
El sitio operaba sin habilitación ni control sanitario, representando un grave riesgo para la salud pública.










