Este 2 de abril se conmemora el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, esta fecha fue establecida en el año 2007 por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Apunta a que la sociedad comprenda el trastorno del espectro autista (TEA) fomentando la inclusión, reafirmando el derecho de las personas autistas.
El Sol de San Juan dialogó con Alejandrina Belot, fundadora de ‘Mucho más que Autismo‘, sobre los inicios de la organización en la provincia. “Nuestro emprendimiento social nació de una vivencia personal transformadora con mi hija Martina, y hoy se ha convertido en un faro para democratizar la información y promover una convivencia real. No buscamos solo “incluir”, buscamos convivir en equidad”.
En este marco, Alejandrina manifestó “concientizar no es solo saber que el autismo existe, es entender que debajo de cada diagnóstico terapéutico puede haber explicaciones biológicas que afectan la calidad de vida. Significa hacerle saber a las familias que no están solas y pedirles a los profesionales que se formen para investigar más allá de la conducta. Concientizar es comprender que el autismo es una condición para toda la vida, donde un diagnóstico certero y a tiempo marca la diferencia entre el abismo y la plenitud”.
A su vez hizo referencia a la inclusión “la verdadera inclusión nace de reconocer nuestros privilegios. Si tienes salud, educación y trabajo, tienes una posición desde la cual puedes abrir puertas. Acciones concretas incluyen: enseñar a nuestros hijos que todos nos comunicamos de formas distintas; que los funcionarios adhieran a leyes fundamentales (como la Ley Nacional de Autismo en San Juan), y que los empresarios entiendan que la diversidad neurodivergente mejora la eficiencia operativa en un 60%”.
Respeto e integración
La fundadora del emprendimiento social hizo referencia a la integración de personas con autismo a la sociedad. “La clave es abrir el corazón para vincularse. Respetar los tiempos del otro, eliminar la pirotecnia de estruendo que tanto daño sensorial causa, y bajar el volumen en espacios públicos. Si ves a una familia en una crisis, no juzgues: ofréceles tu disponibilidad. La accesibilidad —ya sea en un cine, un teatro o un supermercado— nos beneficia a todos, no solo a las personas con TEA”.
En relación con lo anterior destacó “la sociedad es el entorno que habilita o discapacita. Argentina adhirió al modelo social de discapacidad, pero hoy vemos retrocesos preocupantes en el acceso a tratamientos. La inclusión no es un acto de solidaridad o caridad, es un derecho fundamental. La sociedad debe decidir si será una barrera o un puente hacia la convivencia”.
A su vez, detalló los desafíos que enfrentan en la vida diaria las familias que viven con personas con TEA. “El espectro es amplio y los desafíos también. El primero es el acceso un diagnóstico profundo certero y a tiempo. Luego, enfrentar un mundo que no está diseñado para la sensibilidad sensorial. El mayor temor llega con la adultez: el 80% de las personas con autismo están desempleadas y faltan proyectos de vida independiente o casas de descanso especializadas”.
En este contexto afirmó “necesitamos tiempo, comprensión y políticas de conciliación entre la vida familiar y laboral. El 90% de las tareas de cuidado recaen en mujeres que enfrentan un estrés crónico comparable al de soldados en combate, sin remuneración ni descanso. Necesitamos redes de apoyo y políticas públicas”.
Autismo y educación
El TEA (Trastorno del Espectro Autista) es una condición neurobiológica del desarrollo que impacta en la comunicación, la interacción social y la flexibilidad cognitiva y conductual. Se presenta de manera diferente en cada persona.
En el ámbito escolar, los estudiantes con TEA pueden presentar dificultades sensoriales, comportamientos repetitivos y desafíos en la organización y ejecución de tareas académicas, lo que requiere estrategias específicas de acompañamiento.
Alejandrina mencionó cómo se trabaja en San Juan la inclusión escolar de niñas y niños con autismo. “Se trabaja presumiendo competencia. Debemos partir de la base de que todos pueden aprender. La inclusión escolar efectiva ocurre cuando el docente asume que el niño es su alumno, no solo responsabilidad del equipo terapéutico o la maestra auxiliar. Es un trabajo artesanal de aprender el modo único en que cada persona procesa la información”.
En relación con lo anterior subrayó “las escuelas necesitan formación especializada y flexibilidad para realizar ajustes razonables. Necesitan herramientas de comunicación aumentativa y alternativa. Sobre todo, la voluntad humana de derribar paredes. Como dice Silvana Corso, un docente no puede esperar a que una política ministerial le diga que debe recibir a un alumno con dignidad. La herramienta más poderosa es la empatía aplicada”.
‘Mucho más que Autismo’
‘Mucho más que autismo’ es un emprendimiento social comprometido con transformar la mirada sobre la neurodiversidad y construir una sociedad basada en la convivencia real y equitativa.
Llevan a cabo programas como Sé mi amigx, orientado al desarrollo de habilidades sociales y Mansa Banda enfocado en la inserción laboral.
También brindan capacitaciones a organizaciones, trabajan para que el derecho a ser parte deje de ser una idea y se convierta en una realidad concreta.
Creen que más que hablar de inclusión es necesario avanzar hacia una sociedad donde todas las personas puedan ejercer sus derechos en igualdad de condiciones. Por eso, también impulsan la democratización del acceso a la información sobre abordajes biológicos y terapéuticos, brindando formación a profesionales de la salud, familias, docentes y organizaciones, con el objetivo de promover diagnósticos tempranos, intervenciones adecuadas y una atención integral y empática hacia las personas neurodivergentes.




















