Cada 5 de junio se conmemora a nivel mundial el Día del Medio Ambiente, esta fecha permite reflexionar sobre la importancia de cuidar el planeta. San Juan cuenta con numerosas áreas protegidas que integran la conservación, la investigación y la educación ambiental.
El Sol de San Juan dialogó con los responsables del Paisaje Protegido Parque de la Biodiversidad sobre el objetivo principal que tienen en la provincia. “Apuntamos a garantizar el desarrollo sustentable de los recursos naturales acuáticos a través de la siembra y la gestión responsable de la pesca deportiva. El monitoreo, estudio y diagnóstico de los ecosistemas acuáticos de la provincia de San Juan garantizando la conservación y gestión sostenible del recurso hídrico”, señalaron.
En este contexto afirmaron “a través del vivero producimos las especies vegetales nativas de las ecorregiones más representativas de la provincia de San Juan para contribuir a la restauración ecológica y la conservación de la biodiversidad”.
A su vez aseguraron “el ecoturismo es el vehículo pedagógico para educar sobre la biodiversidad, valoración de los ecosistemas y protección de los mismos a través de experiencias inmersivas”.
Especies autóctonas de San Juan que buscan proteger y conservar
En el vivero se busca proteger y conservar especies de árboles y arbustos de las ecorregiones del monte y del chaco seco, tales como algarrobo, quebracho blanco, chañar, mistol, tala, espinillo, aromo negro, jarilla, retamo, brea y pichana.
En este marco explicaron “el Parque de la Biodiversidad es fundamental para la provincia de San Juan, ya que promueve tanto la conservación de los ecosistemas, las especies vegetales y animales nativas presentes en nuestro territorio”.
También sumaron “garantiza el uso responsable de la pesca y la acuicultura, informa a la comunidad sobre el cuidado ambiental a través del turismo y brinda espacios de recreación. Es un lugar clave para conservar nuestro patrimonio natural y asegurar que estos recursos estén disponibles para el futuro“.

Evolución del Parque de la Biodiversidad
El actual Parque de la Biodiversidad de San Juan tiene sus orígenes en 1979, cuando se creó la Estación Experimental Hidrobiológica como una obra complementaria del proyecto del Embalse de Ullum. Su objetivo inicial fue la cría de truchas arco iris destinadas a la siembra en distintos cuerpos de agua de la provincia para fomentar la pesca deportiva.
Con el paso de los años, el predio fue ampliando sus funciones y consolidándose como un espacio clave para la conservación ambiental. En mayo de 1988 se creó el Instituto de Desarrollo Hidrobiológico (INDESHI), mientras que en 2008 la administración de las instalaciones pasó a la Subsecretaría de Ambiente.
Posteriormente, en 2010, el organismo adoptó la denominación de Dirección de Coordinación del INDESHI, dependiente de la Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Un año después pasó a formar parte de la Subsecretaría de Conservación y Áreas Protegidas.
Uno de los hitos más importantes se produjo en 2012, cuando se logró la titularización de 10 hectáreas del predio. Más tarde, en 2015, se creó formalmente la Dirección del Parque de la Biodiversidad, consolidando el crecimiento institucional del espacio.
El reconocimiento ambiental llegó en diciembre de 2022, cuando la Cámara de Diputados de San Juan sancionó la Ley Provincial N.º 2492-L, mediante la cual el lugar fue declarado “Paisaje Protegido”. La norma fue publicada en el Boletín Oficial en febrero de 2023, fortaleciendo su estatus de conservación y protección.
Actualmente, el Parque de la Biodiversidad es mucho más que un centro de producción de peces. Sus instalaciones albergan proyectos de investigación científica, conservación de especies, educación ambiental y desarrollo turístico. Además, cuenta con un vivero de especies nativas de San Juan y espacios destinados al estudio y preservación de la fauna y flora local.
Dividido en distintos sectores especializados, el parque se ha convertido en un referente provincial en materia de biodiversidad, conservación ambiental y educación ecológica, recibiendo cada año a estudiantes, investigadores y visitantes interesados en conocer la riqueza natural de San Juan.
Trabajo que realizan diariamente los profesionales y cuidadores
Detrás de cada visita al Parque de la Biodiversidad, existe una tarea permanente desarrollada por profesionales, técnicos y cuidadores que trabajan diariamente para preservar especies, promover la investigación científica y fortalecer la educación ambiental en la provincia.
Desde el propio parque explicaron que las actividades se distribuyen en distintas áreas especializadas, cada una con funciones clave para la conservación de los recursos naturales de San Juan.
Piscicultura: el cuidado de peces y la innovación en acuicultura
En el área de Piscicultura, las jornadas comienzan con la planificación de tareas y el monitoreo constante del estado de los ejemplares. Los especialistas se encargan de la alimentación de los peces, ajustando la cantidad y calidad del alimento según cada etapa de desarrollo para garantizar un crecimiento saludable.
Además, realizan el acondicionamiento de las piletas de cría, controlando parámetros como temperatura, oxígeno y calidad del agua, especialmente durante los períodos reproductivos. El equipo también trabaja en la incorporación de nuevas técnicas y procedimientos para optimizar la producción y aplicar sistemas más eficientes y sostenibles.
Laboratorio Ambiental: investigación y monitoreo de ecosistemas
Otra de las áreas fundamentales es el Laboratorio Ambiental, donde se desarrollan estudios vinculados a la acuicultura y al estado de los ecosistemas acuáticos de la provincia.
Entre las principales tareas se destacan la producción de alimento vivo para peces, los ensayos de mejora nutricional para especies ictícolas y las campañas de monitoreo limnológico en distintos cuerpos de agua de San Juan.
Los profesionales recolectan muestras de fitoplancton, zooplancton, macroinvertebrados bentónicos y peces, que luego son analizadas en laboratorio para elaborar informes técnicos y diseñar planes de contingencia ante posibles problemas ambientales.
Vivero de Plantas Nativas: preservar la flora sanjuanina
El Vivero de Plantas Nativas cumple una función estratégica en la conservación de la flora autóctona. Allí se desarrolla todo el proceso productivo, desde la recolección de semillas en distintos departamentos de la provincia hasta la entrega de ejemplares listos para su trasplante.
El trabajo incluye la limpieza y selección de semillas, tratamientos para favorecer la germinación, el desarrollo de plantines bajo condiciones controladas y la rusticación, una etapa que permite adaptar las plantas para sobrevivir en ambientes exteriores.
Además, el equipo brinda asesoramiento técnico a instituciones y particulares para garantizar el éxito de las plantaciones.
Turismo y educación ambiental
El área de Turismo es la encargada de acercar el parque a la comunidad mediante visitas guiadas, actividades educativas y programas especiales durante las vacaciones de verano e invierno.
También coordina capacitaciones, talleres y conversatorios, organiza eventos durante todo el año y participa en acciones de promoción turística. Asimismo, recibe estudiantes y pasantes vinculados a carreras relacionadas con el turismo y la conservación ambiental.
Los desafíos que enfrenta la biodiversidad en San Juan
Desde el Parque de la Biodiversidad advirtieron que la provincia enfrenta importantes amenazas ambientales. Entre las principales se encuentran la escasez de agua, las sequías prolongadas, la pérdida y fragmentación de hábitats por el crecimiento urbano y los desmontes.
A estos problemas se suman la caza furtiva, el tráfico ilegal de fauna, la presencia de especies exóticas invasoras y la contaminación ambiental, factores que afectan directamente a la flora y fauna nativas.
Frente a este escenario, el trabajo que se realiza diariamente en el Parque de la Biodiversidad resulta fundamental para la investigación, la conservación y la protección del patrimonio natural de San Juan.

Las principales amenazas que ponen en riesgo la biodiversidad de San Juan
La conservación de la biodiversidad en San Juan enfrenta importantes desafíos que amenazan el equilibrio de los ecosistemas y la supervivencia de numerosas especies de flora y fauna nativas. Desde el Parque de la Biodiversidad advierten que factores ambientales y acciones humanas generan una presión cada vez mayor sobre el patrimonio natural de la provincia.
Uno de los problemas más preocupantes es la escasez de agua, una situación agravada por las sequías prolongadas y la disminución de la calidad de este recurso esencial. Esta problemática impacta directamente en los ecosistemas acuáticos y terrestres, afectando a las especies que dependen del agua para su desarrollo y supervivencia.
A ello se suma la pérdida y fragmentación de hábitats naturales, producto del crecimiento urbano, la construcción de rutas y otras vías de comunicación, además de los desmontes. Estas transformaciones reducen los espacios disponibles para que los animales y plantas nativas puedan alimentarse, reproducirse y mantener poblaciones saludables.
Otra amenaza significativa es la caza furtiva y el tráfico ilegal de fauna, actividades que provocan la disminución de especies autóctonas y alteran el equilibrio ecológico. Asimismo, la introducción de especies exóticas invasoras genera competencia por recursos y territorio, desplazando a la fauna y flora propias de la región.
La contaminación ambiental también representa un riesgo creciente para los ecosistemas sanjuaninos. La presencia de residuos y sustancias contaminantes afecta la calidad del suelo, el agua y el aire, con consecuencias directas sobre la biodiversidad local.
Frente a este escenario, especialistas destacan la importancia de fortalecer las acciones de conservación, investigación y educación ambiental para proteger los recursos naturales y garantizar la preservación de la riqueza biológica de San Juan para las futuras generaciones.
Los ecosistemas áridos de San Juan, una pieza clave de la biodiversidad argentina
Aunque suelen asociarse a paisajes extremos y escasa vegetación, los ecosistemas áridos de San Juan cumplen un rol fundamental en la conservación de la biodiversidad nacional. Desde el Parque de la Biodiversidad destacan que estos ambientes albergan especies únicas y desempeñan funciones ecológicas esenciales para el equilibrio natural de la región.
“Los ecosistemas áridos de San Juan tienen una importancia fundamental dentro de la biodiversidad argentina, ya que constituyen una de las extensiones territoriales más representativas del país y alojan un patrimonio biológico único y valioso“, explicaron desde la institución.
Las condiciones climáticas propias de la provincia, caracterizadas por bajas precipitaciones, amplias variaciones de temperatura y suelos secos, han favorecido el desarrollo de numerosas especies endémicas, es decir, organismos que solo habitan en esta región y que no pueden encontrarse en otros puntos del país.
Según señalaron desde el Parque de la Biodiversidad, “estas especies son fundamentales para mantener la variedad biológica nacional, ya que aportan rasgos genéticos y adaptativos que no se encuentran en otros ecosistemas de Argentina“.
Además de su riqueza biológica, estos ambientes brindan importantes servicios ambientales. Entre ellos se destacan la regulación del ciclo del agua, la protección de los suelos frente a la erosión y la provisión de refugio y alimento para numerosas especies de flora y fauna.
“También son parte de la identidad natural y cultural de la región, y aportan recursos y servicios ambientales que benefician a toda la población“, remarcaron los especialistas.
Por estas razones, la conservación de los ecosistemas áridos sanjuaninos es considerada una prioridad para la protección del patrimonio natural provincial y para el mantenimiento de la diversidad biológica que caracteriza a la Argentina
Qué acciones cotidianas pueden ayudar a proteger la biodiversidad en San Juan
La conservación de la biodiversidad en San Juan no depende únicamente de organismos especializados o políticas públicas. Según destacan desde el Parque de la Biodiversidad, pequeños hábitos diarios pueden generar un impacto positivo en la protección de los ecosistemas y las especies nativas de la provincia.
“Cuidar la biodiversidad en San Juan es posible con hábitos sencillos: usar el agua con responsabilidad por ser un recurso escaso, no contaminar ni disponer residuos en espacios naturales, separar residuos y reciclar“, señalaron desde la institución.
Entre las principales recomendaciones figura el uso responsable del agua, un recurso estratégico en una provincia caracterizada por su clima árido. Los especialistas remarcan que cada litro ahorrado contribuye no solo al abastecimiento humano, sino también a la conservación de los ecosistemas naturales.
La importancia de proteger ríos, diques y ambientes acuáticos
Desde el Parque de la Biodiversidad explican que el cuidado de los cuerpos de agua resulta esencial porque “en cada gota de agua natural existe vida“. Por ello, recomiendan evitar prácticas que puedan afectar la calidad del recurso.
Una de las advertencias más importantes es no arrojar aceite usado por las cañerías. “Crea una película superficial que impide el paso del oxígeno, asfixiando a los organismos acuáticos“, indicaron. También aconsejan moderar el uso de detergentes y productos de limpieza, ya que algunos componentes favorecen el crecimiento excesivo de algas y reducen los niveles de oxígeno en el agua.
Asimismo, piden evitar la eliminación incorrecta de pinturas, solventes y medicamentos vencidos, debido a que estas sustancias pueden alterar el equilibrio biológico de ríos, diques y lagunas.
Respetar la flora y la fauna nativa
Otra de las claves para preservar la biodiversidad es respetar los ambientes naturales y las especies que los habitan. Los especialistas recomiendan no extraer plantas ni capturar animales silvestres, además de evitar la introducción de especies exóticas que puedan alterar los ecosistemas locales.
“Es preferible consumir productos locales y respetar la flora y fauna, sin extraer ejemplares ni alterar sus hábitats“, remarcaron desde el organismo.
Además, aconsejan utilizar especies autóctonas como algarrobos, chañares y jarillas en jardines y espacios verdes, ya que requieren menos agua y brindan alimento y refugio a insectos polinizadores, aves y otros animales nativos.
Pequeñas acciones con gran impacto ambiental
Separar residuos, reciclar, participar en campañas de forestación, respetar las áreas protegidas y apoyar a productores comprometidos con el cuidado del ambiente son otras medidas que contribuyen a la conservación de la riqueza natural de San Juan.
Para los especialistas, la educación ambiental también cumple un rol fundamental. “Difundir conocimientos sobre el medio ambiente ayuda a proteger los ecosistemas de la provincia“, destacaron.
En un contexto marcado por la escasez hídrica, la pérdida de hábitats y otras amenazas ambientales, cada acción individual puede convertirse en una herramienta valiosa para proteger el patrimonio natural sanjuanino y garantizar su preservación para las futuras generaciones.

Del pejerrey a la jarilla: las especies que despiertan el interés de los visitantes
Quienes recorren el Parque de la Biodiversidad de San Juan suelen preguntarse cuál es la especie más emblemática del predio. Sin embargo, desde la institución explican que no existe un único ejemplar que concentre toda la atención, sino que cada sector cuenta con especies de gran valor ambiental, científico y cultural.
“En la reserva no existe una única especie que destaque como la única representante, sino que cada sector tiene sus propios ejemplares valiosos“, señalaron desde el Parque de la Biodiversidad.
En el área de acuicultura, uno de los principales atractivos es el pejerrey, una especie de gran importancia para los ecosistemas acuáticos y para los programas de investigación y reproducción que se desarrollan en el predio. Mientras tanto, en el vivero de plantas nativas sobresalen especies características de los ambientes áridos sanjuaninos como la jarilla, el chañar y los algarrobos.
La jarilla, símbolo del monte sanjuanino
Entre las especies vegetales que más llaman la atención de los visitantes se encuentra la jarilla, considerada una de las plantas más representativas del paisaje natural de San Juan.
Los especialistas destacan que esta especie posee una extraordinaria capacidad de adaptación a las condiciones de sequía que caracterizan a la provincia y cumple funciones ecológicas fundamentales dentro del ecosistema del monte.
Además de representar la flora típica de las zonas áridas, la jarilla se distingue por “su floración amarilla contrastante con el verde intenso de sus hojas resinosas“, una característica que suele captar la atención de quienes recorren el parque.
A ello se suma su relevancia cultural e histórica, ya que durante generaciones ha sido utilizada con fines medicinales y forma parte de la identidad natural de la región.
“Más allá de su valor biológico, es la belleza natural de cada uno de estos elementos lo que genera una gran admiración en todo el público que la visita, creando un sentimiento de aprecio y respeto por todo el patrimonio que la conforma“, destacaron desde la institución.

Cómo visitar el Parque de la Biodiversidad
El parque permanece abierto al público de lunes a viernes de 8 a 12 horas, mientras que los sábados, domingos y feriados puede visitarse de 15 a 18 horas.
Para las visitas particulares no es necesario solicitar turno previo. El ingreso tiene un valor de $1.500 por persona, aunque los menores de 12 años, jubilados y personas con discapacidad ingresan sin cargo.
Por otra parte, las instituciones educativas interesadas en participar de las propuestas pedagógicas y recorridos guiados deben solicitar turno a través del correo electrónico [email protected].
Las actividades especiales, talleres y eventos se difunden mediante las redes sociales oficiales del Parque de la Biodiversidad en Instagram y Facebook, mientras que también se encuentra disponible el contacto de WhatsApp 264-6727832 para consultas e información.








