El joven sanjuanino, diagnosticado con Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD) y propenso a ataques de epilepsia, estaba bajo el cuidado de dos asistentes en el momento del trágico suceso. La incógnita gira en torno a cómo terminó en la pileta, ya que el informe forense preliminar descartó la posibilidad de ahogamiento, indicando en cambio que la causa de la muerte fue broncoaspiración.
El fiscal Francisco Micheltorena lidera la investigación para determinar las circunstancias exactas de este incidente y evaluar posibles responsabilidades penales de los cuidadores. Se espera que la revisión de la historia clínica del fallecido, que también padecía ataques de epilepsia, arroje luz sobre los eventos que llevaron a su trágico destino en la pileta.
El cambio de turno de los cuidadores coincidió con el momento en que el joven desapareció y fue encontrado sin vida minutos después. A pesar de los esfuerzos por reanimarlo mediante maniobras de RCP, lamentablemente no se logró su recuperación.








