Ante la fuerte ola de frío que afecta a todo el país y una caída en la producción de dos yacimientos clave de Vaca Muerta, el Gobierno nacional debió interrumpir el suministro de gas natural a usuarios industriales, estaciones de GNC y algunas generadoras eléctricas con contratos interrumpibles, para priorizar el abastecimiento residencial.
La situación recuerda a lo ocurrido en mayo de 2024, cuando también se produjeron cortes por el aumento de la demanda y demoras en la habilitación del gasoducto Perito Moreno.
Pese al aporte del gas local, el GNL importado y el suministro desde Bolivia, la demanda superó los 90 millones de metros cúbicos diarios y se espera que alcance los 95 MMm³/día. Cuando se supera el umbral de los 85 MMm³/día, las distribuidoras y transportistas comienzan a cortar el suministro a los contratos interrumpibles, que son los primeros en ser afectados.
Entre los principales perjudicados están unas 200 estaciones de GNC del AMBA y usuarios industriales medianos, que tienen tarifas más económicas pero sin prioridad de abastecimiento. También se vieron afectados contratos “firmes con ventana”, que permiten interrupciones en invierno.
Fuentes del sector advierten que el sistema opera al límite, con una demanda récord y menor inyección de gas por problemas técnicos en los yacimientos.









