El incendio que el pasado fin de semana sacudió a La Chimbera, en 25 de Mayo, y que costó la vida de una nena de 7 años, también dejó a dos sobrevivientes que atraviesan un complejo proceso de recuperación: su madre, Danisa Aveiro, de 24 años, y su hijo menor, un bebé de apenas un año.
De acuerdo con fuentes médicas del Hospital Rawson, Aveiro fue ingresada con quemaduras en el 35% de su cuerpo, que alcanzan el rostro, cabeza, tórax y espalda. Además, presenta lesiones en las vías respiratorias por la inhalación de humo, lo que agrava su cuadro clínico. Se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos, bajo un estricto tratamiento y con pronóstico reservado.
El pequeño, en tanto, también fue trasladado al hospital. Los médicos confirmaron que sufrió intoxicación leve por humo, aunque su estado general es estable. Permanece internado en observación, con controles constantes.
En el plano familiar, la situación es aún más difícil: Aveiro vive en San Juan sin parientes cercanos, por lo que se dio intervención a la abuela de los niños, residente en Mendoza, para acompañar y asistir en la contención de la familia.
Paralelamente, la Justicia continúa con las pericias para confirmar la principal hipótesis: que el fuego se habría originado por una vela encendida, utilizada para iluminar la vivienda que no contaba con servicio eléctrico.










