El oficial subayudante Cristian Aciar y los agentes Gabriel Mariño y Alejandro González, pertenecientes a la Sección 6ª de Rawson, enfrentan serias acusaciones por un caso de apremios ilegales contra un albañil que terminó con lesiones graves y debió ser sometido a una cirugía. Pero el panorama judicial para los policías podría agravarse aún más.
El fiscal Iván Grassi y su equipo sospechan que, además de la violencia ejercida, los policías habrían adulterado documentación oficial. En concreto, se investiga si manipularon el libro de actas, donde habrían asentado falsamente que las lesiones del detenido se produjeron en una gresca y que la aprehensión fue realizada conforme a la ley.
Estas nuevas sospechas suman posibles cargos por privación ilegítima de la libertad y falsificación de documentos públicos, delitos de considerable gravedad en el ámbito penal y administrativo.
Por el momento, los tres policías están imputados por vejaciones y apremios ilegales con resultado de lesiones graves agravadas. Mariño fue señalado como autor material, mientras que Aciar y González figuran como partícipes principales.
Se espera que en los próximos días se realice una nueva audiencia judicial, en la que podrían formalizarse las acusaciones adicionales. El caso ha generado gran repercusión en la comunidad y mantiene en vilo al barrio y a la fuerza policial.









