Alrededor de las 18.30, una vecina del barrio San Juan de la ciudad de La Banda fue a buscar a su hijo de 13 años a su habitación para decirle que ya estaba lista la merienda, ocasión en la que descubrió una dantesca escena: El adolescente estaba pendiendo del techo y con un cable de cargador del celular alrededor del cuello. La mujer lo descolgó y solicitó ayuda. El menor fue trasladado al Centro Integral de Salud (CIS) La Banda, en Santiago del Estero. Los profesionales de la guardia compensaron su salud y advirtieron que presentaba un surco en el cuello, producto del intento de ahorcamiento. Le suministraron medicación y lo derivaron al servicio de psiquiatría para que sea sometido a un tratamiento y evitar nuevas situaciones de estas características.
El hecho provocó la intervención del personal de la Comisaría Nº 14 y de la Dra. María Teresa Montes, representante de la Unidad Fiscal de Banda y Robles.
De acuerdo con las averiguaciones policiales, debido a las bajas calificaciones en el nivel secundario al que asiste, la madre habría decidido retenerle el teléfono celular hasta que mejore su rendimiento escolar. El hecho provocó un intercambio de palabras y el estudiante se retiró a su habitación, donde posteriormente pretendió quitarse la vida porque no quería vivir sin celular.
La mujer sostuvo que no había tenido problemas con su hijo hasta ahora. Indicó que pensó que quitándole el aparato de telefonía móvil podría generar un mayor esmero en el menor para estudiar y obtener mejores calificaciones en los próximos exámenes. En este sentido, sostuvo que el adolescente pasa mucho tiempo inmerso en internet y redes sociales, aunque no se diferencia mucho de otros menores que tienen un celular.
Los profesionales aconsejaron que el paciente realizara un tratamiento psicológico para sobrellevar los problemas cotidianos y evitar otro hecho similar.
Técnicos de criminalística secuestraron el cable del cargador del celular y realizaron pericias en la casa.
