Una dramática situación sacude a la provincia de Buenos Aires luego de que una mujer de 34 años falleciera tras sufrir un paro cardíaco, en un contexto donde no había médicos disponibles para asistirla. El hecho generó conmoción y fuertes críticas al sistema de salud en localidades del interior.
La víctima, madre de tres hijos, murió en la localidad de La Dulce, partido de Necochea, tras no recibir atención inmediata en el centro sanitario más cercano.
Una emergencia sin respuesta médica
De acuerdo a lo informado, la mujer se descompensó a pocos metros de la unidad de salud y fue trasladada de urgencia, pero al llegar se encontraron con una situación crítica: no había profesionales médicos de guardia.
Además, se conoció que la única médica asignada al lugar no se encontraba en funciones, y tampoco había ambulancia disponible para derivarla a otro centro de mayor complejidad.
La demora en la asistencia resultó fatal y la mujer murió sin poder ser atendida a tiempo.
Falta de médicos y recursos
El caso dejó en evidencia la problemática de la falta de cobertura médica en zonas alejadas de los grandes centros urbanos. Vecinos denunciaron que el centro de salud no cuenta con guardias permanentes, lo que complica la atención ante emergencias.
Desde el área de Salud local reconocieron dificultades para cubrir turnos y garantizar presencia médica constante, una situación que, aseguran, se repite en otras localidades.
Indignación y reclamos
Tras el fallecimiento, vecinos manifestaron su indignación y reclamaron mejoras urgentes en el sistema sanitario, exigiendo la presencia de médicos durante las 24 horas y mayores recursos.
El caso generó un fuerte impacto y reabre el debate sobre el acceso a la salud en el interior del país, donde muchas comunidades enfrentan limitaciones estructurales.
Debate abierto sobre el sistema de salud
La muerte de la joven vuelve a poner en agenda la necesidad de garantizar atención médica oportuna, especialmente en situaciones críticas.
Mientras tanto, el hecho continúa generando repercusiones y expone una realidad que preocupa: la falta de profesionales y recursos en centros de salud que deberían responder ante emergencias.
