El juez Ariel Lijo dispuso que el exjefe de Gabinete, Manuel Adorni, no podrá abandonar el país sin autorización judicial. La decisión fue tomada este viernes por la noche, luego de un pedido formulado por el fiscal Gerardo Pollicita, quien impulsa la investigación por presunto enriquecimiento ilícito.
La medida fue dictada por el titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 4 en medio de versiones que señalaban que el exvocero presidencial evaluaba instalarse en Uruguay junto a su familia debido al hostigamiento que, según trascendió, vienen sufriendo sus allegados.
Adorni, que presentó su renuncia el pasado 27 de junio, deberá solicitar autorización al juzgado cada vez que quiera salir de la Argentina. Además, si obtiene el permiso correspondiente, tendrá la obligación de informar su regreso al domicilio declarado y presentar los pasajes utilizados para el viaje, según informó Página 12.
En paralelo, el fiscal Pollicita aguarda un informe elaborado por los contadores del Ministerio Público Fiscal sobre los movimientos patrimoniales y financieros realizados por el exfuncionario durante los últimos meses.
De acuerdo con la causa, mientras ejercía como jefe de Gabinete del Gobierno nacional, Adorni incorporó nuevas propiedades, cambió su automóvil, realizó viajes al exterior y efectuó importantes gastos con tarjetas de crédito, incluso con algunas que, según la investigación, pertenecían a colaboradores de la Casa Rosada.
Una vez que reciba ese informe, antes del inicio de la feria judicial del 17 de julio, el fiscal podría convocarlo a prestar declaración.
La investigación se originó tras conocerse la compra, junto a su esposa Bettina Angeletti, de un departamento ubicado sobre la calle Miró al 500, en el barrio porteño de Caballito, y de una vivienda en el country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz.
Además, en su última declaración jurada, el exfuncionario informó la tenencia de un departamento en la ciudad de La Plata, inmueble que, según consignó, recibió como parte de una herencia y que no figuraba en declaraciones anteriores.
Otro de los elementos incorporados al expediente está relacionado con las refacciones realizadas en la casa del country. Según la investigación, el contratista Matías Tabar recibió un pago de 245 mil dólares en efectivo por esos trabajos.
Cuando declaró como testigo, Tabar entregó su teléfono celular, donde quedaron registradas las conversaciones que mantuvo con Adorni durante las obras. Asimismo, trascendieron chats que lo comprometerían, ya que, de acuerdo con la causa, le habría ofrecido ayuda para que su testimonio no lo perjudicara.









