Tras las reiteradas quejas de usuarios por largas esperas en las paradas, el Gobierno provincial de San Juan endureció su postura frente a la reducción de frecuencias en el transporte público. Fuentes del Ministerio de Gobierno confirmaron que, si las inspecciones detectan incumplimientos, se aplicarán multas tanto a las empresas prestatarias como a las unidades que no respeten las frecuencias autorizadas.
La medida se da en el marco de un operativo de monitoreo que lleva adelante la Dirección de Coordinación de RedTulum. El objetivo es verificar si las empresas están operando con menos unidades de las previstas y determinar si realmente hubo una baja en el servicio.
UTA reconoce una reducción del 30% en las frecuencias
La polémica creció en los últimos días luego de que pasajeros denunciaran demoras significativas en distintos puntos de la provincia. En ese contexto, la UTA San Juan reconoció públicamente que las frecuencias de colectivos se encuentran reducidas en alrededor de un 30%.
Desde el gremio aclararon que esta situación no responde a una medida sindical ni a un conflicto laboral, sino a una decisión operativa de las propias empresas de transporte. “La baja del servicio es una definición de las prestatarias”, insistieron desde la UTA.
Controles en marcha y posibles sanciones
Desde el Ministerio de Gobierno indicaron que los controles en curso servirán para constatar si efectivamente se redujeron las frecuencias y, de confirmarse el incumplimiento, las sanciones económicas alcanzarán a las empresas responsables.
Por el momento, la cartera política evitó adelantar definiciones concretas hasta conocer los resultados del operativo de fiscalización que mantiene en marcha RedTulum.
La situación genera creciente malestar entre los usuarios, que reclaman mayor regularidad en el servicio de colectivos en toda la provincia.
