Tropas de montaña del Ejército Argentino y del Ejército de la República de Chile realizaron este martes la formación de inicio de la Expedición Andinística Combinada Argentino–Chilena al cerro Aconcagua 2026, en el Refugio Militar “Cristo Redentor”, un sitio de profundo valor histórico y simbólico en la Cordillera de los Andes.
La actividad se desarrolló en el marco del programa de adiestramiento estival de la Brigada de Montaña VIII y se enmarca en la conmemoración de los 25 años de la última ascensión binacional al Aconcagua, protagonizada por tropas de montaña de ambos países.
La ceremonia reunió a los efectivos que integran la cordada combinada denominada “Ejército de los Andes”, nombre que rinde homenaje a la gesta sanmartiniana y a la histórica hermandad entre Argentina y Chile.
Durante el acto, las autoridades militares destacaron a la Cordillera de los Andes como un espacio de encuentro, cooperación y formación, donde el liderazgo, la disciplina y el trabajo en equipo resultan fundamentales para el cumplimiento de la misión. En ese marco, se evocó el legado del general José de San Martín y del general Bernardo O’Higgins, resaltando el Cruce de los Andes como un ejemplo vigente de conducción, sacrificio y visión estratégica.
Asimismo, se subrayó que la expedición constituye una empresa profesional conjunta, orientada a fortalecer la interoperabilidad, el intercambio de experiencias y la confianza mutua entre las tropas de montaña de ambos ejércitos. Las autoridades remarcaron además que el factor humano es clave para el éxito de la misión, que contempla no solo el logro de los objetivos operativos, sino también el retorno seguro de todo el personal.
La ceremonia incluyó el izamiento de los pabellones nacionales, la interpretación de los himnos argentino y chileno, una invocación religiosa y la entrega de distintivos oficiales con el escudo de la expedición y los testimonios de cumbre, símbolos que acompañarán a los integrantes de la cordada durante toda la ascensión.
La Expedición Andinística Combinada se desarrollará bajo un planeamiento integral, con un esquema logístico específico y estrictos protocolos sanitarios y de seguridad, que incluyen controles médicos permanentes, procesos de aclimatación progresiva, patrullas de rescate, apoyo de medios aéreos y un monitoreo constante de las condiciones meteorológicas y del terreno.








