Un impactante caso judicial determinó que una municipalidad deberá pagar una indemnización a un niño y a su familia luego de que el menor sufriera un grave accidente al caerle un poste de luz encima mientras jugaba en una plaza.
El hecho ocurrió en un espacio público, donde el niño se encontraba realizando actividades recreativas cuando, de manera repentina, una estructura de alumbrado colapsó, provocándole lesiones y generando una situación de alto riesgo.
Tras el episodio, la familia inició una demanda por daños y perjuicios, señalando la falta de mantenimiento y control del mobiliario urbano. En ese marco, la Justicia analizó las pruebas y concluyó que existió una responsabilidad directa del municipio, al no garantizar condiciones seguras en el lugar.
El fallo destacó que el Estado tiene la obligación de preservar la seguridad en los espacios públicos, especialmente en áreas frecuentadas por niños, y que la omisión en las tareas de control puede derivar en consecuencias graves.
Como resultado, se resolvió que la municipalidad deberá indemnizar al menor y a su familia, contemplando tanto las secuelas físicas como el impacto emocional sufrido tras el accidente.
El caso vuelve a poner el foco en el estado de la infraestructura urbana y la importancia de realizar controles periódicos para evitar este tipo de hechos en plazas y lugares de recreación.









